El hombre de las 21 causas esta vez sí irá a prisión

Jesús Caruso saltó al primer plano la semana pasada, luego de resistirse a un arresto policial y de que su expareja denunciara públicamente que temía por su vida.

Este miércoles se concretó por la modalidad de videoconferencia la audiencia de revisión y ampliación de la imputación por un caso de lesiones en contexto de violencia familiar que tiene como imputado a Jesús Emanuel Caruso. La representante de fiscalía, María Laura Blanco, requirió se autorice la ampliación del objeto procesal y se dicte la prisión preventiva del imputado; en tanto que la defensora oficial, Lilian Bórquez, se opuso a la ampliación y también al dictado de la medida de coerción sobre su pupilo.

Finalmente la jueza Mónica García autorizó la ampliación y dictó la prisión preventiva de Caruso.

Al fundamentar su pedido, Blanco solicitó se autorice la ampliación del objeto procesal del caso en base a un nuevo hecho acontecido el 12 de junio del presente año, cuando siendo aproximadamente las 19 Caruso se dirigió hasta el domicilio de la víctima, su expareja, pasando dos veces por el lugar y vulnerando la prohibición de acercamiento y contacto dispuesto.

El imputado posee una tobillera electrónica, por lo cual sus movimientos quedaron registrados en el sistema. Por ello, Fiscalía consideró este hecho provisoriamente como “desobediencia a la autoridad”.

SU DEFENSA

Seguidamente el imputado accedió a declarar sosteniendo que él había avisado al Centro de Monitoreo que iba a dirigirse hacia ese lugar para buscar una herramienta.

Por su parte la defensora se opuso a la ampliación ya que a su entender “no se dan los presupuestos para hacer lugar a ella”. “No hay dolo de violación de la medida de prohibición de acercamiento ordenada”. Pidió entoncesque no se le impute el nuevo hecho.

La jueza seguidamente autorizó la ampliación de la investigación ya que se encuentran reunidos los requerimientos para su autorización, en base al delito de desobediencia a la autoridad en calidad de autor para Caruso.

A continuación, la fiscal Blanco requirió “la prisión preventiva del imputado” hasta la finalización de la investigación, en base a la existencia del “peligro de entorpecimiento” de la investigación ya que “todas las medidas sustitutivas anteriores no fueron suficientes”. La escala penal para el concurso de los delitos imputados, lesiones leves agravadas por el vínculo y las de la ampliación de hoy por desobediencia a la autoridad”, va desde los 6 meses a los 5 años de prisión.

La fiscal enfatizó en la sumatoria de casos y la reiteración en ellos por parte del imputado, requiriendo se dicte la prisión preventiva de Caruso por el plazo que resta de la investigación.

En contraposición de la defensora se opuso al dictado de la prisión preventiva ya que a su entender “no se dan los supuestos que manifiesta la fiscal”. Acotó que “no hay evidencia para sostener que quién está hostigando” a la víctima sea Caruso.

Finalmente la jueza penal resolvió dictar la prisión preventiva del imputado hasta el próximo 3 de julio, fecha en la que culmina el plazo de investigación. Fundó su decisión en el peligro de entorpecimiento y analizando el caso desde la perspectiva de género.

Hay que recordar que luego de aquella imputación del 12 de junio Caruso volvió a hostigar a su expareja, por lo que fue detenido el miércoles 17, quedando libre un día después. Esa vez se resistió a un arresto policial, lastimando a un efectivo. Entonces, su expareja, Natalia Cabrera, realizó un dramático llamamiento público.

“Estoy con miedo, indignada, cansada de vivir escondiéndome; este tipo me va a matar. Cada denuncia que le hice después me hacía cosas peores”, dijo.

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