El juez de la Cámara Federal de Casación Penal Carlos Mahiques volvió a quedar en el centro de la escena pública tras presentar una nota en la que cuestionó con dureza la cobertura periodística sobre la Justicia y propuso mecanismos para regular la relación entre magistrados y medios de comunicación.
En el documento dirigido al presidente del tribunal, Diego Barroetaveña, el camarista sostuvo que existe un proceso de “acoso mediático” contra integrantes del Poder Judicial y expresó su preocupación por lo que consideró una difusión de información “falsa, distorsionada o errónea” sobre jueces y funcionarios.
Mahiques también cuestionó especialmente el tratamiento de los temas judiciales en distintos medios y denunció la existencia de comunicadores que, según afirmó, buscan desacreditar a los magistrados mediante sospechas, calificativos y publicaciones agraviantes. Incluso advirtió que analiza impulsar acciones legales por expresiones referidas a su persona que podrían tener consecuencias en los ámbitos civil o penal.
Entre sus propuestas, planteó la creación de una estructura de prensa dentro del propio tribunal para centralizar la difusión de información judicial y garantizar, según argumentó, una comunicación oficial y confiable hacia la ciudadanía.
Además, impulsó la incorporación de normas deontológicas que regulen los vínculos entre funcionarios judiciales y periodistas. En ese sentido, sugirió que se considere una falta grave el intercambio de información o favores que luego sean utilizados como fuentes periodísticas reservadas. El magistrado definió la situación actual como una “promiscuidad informativa” y cargó contra lo que describió como un periodismo “oportunista y mercenario”.
El camarista fue uno de los jueces involucrados en el caso Lago Escondido, originado tras un viaje realizado en 2022 junto a empresarios y otros actores vinculados al poder político y económico a la estancia del magnate Joe Lewis. La investigación derivó en imputaciones que posteriormente quedaron sin efecto luego de que la causa fuera trasladada a Comodoro Py y los acusados resultaran sobreseídos.
En el tramo final de su presentación, Mahiques citó al magistrado italiano Giovanni Falcone para advertir sobre mecanismos de presión destinados a condicionar a la Justicia y sostuvo que los ataques mediáticos generan un desgaste progresivo sobre la imagen pública de los jueces. Por ese motivo, reclamó avanzar en una nueva institucionalización del vínculo entre el Poder Judicial y la prensa.
La postura de Mahiques genera controversia por su propio historial reciente. El camarista fue uno de los protagonistas del caso Lago Escondido, originado tras el viaje realizado en octubre de 2022 junto a otros jueces, funcionarios y empresarios a la estancia del magnate británico Joe Lewis en Río Negro. La investigación judicial se abrió por presuntas dádivas y por la difusión de supuestos chats que exhibían conversaciones sobre cómo afrontar el impacto público del episodio y evitar consecuencias judiciales. Posteriormente, la causa fue trasladada a Comodoro Py, declarada nula y los involucrados resultaron sobreseídos.
En ese contexto, resulta llamativo que ahora Mahiques reclame sanciones éticas para quienes intercambian información o favores con periodistas y cuestione la utilización de fuentes reservadas, cuando su nombre quedó asociado a uno de los episodios más polémicos de los últimos años en torno a las relaciones entre sectores del poder judicial, político, empresarial y mediático.