El peronismo de Comodoro perdió a un formador de cuadros

En la madrugada de ayer, a los 76 años, falleció Natalio Jovanovich, quien fue uno de los más importantes impulsores y practicantes de la doctrina peronista que abrazó de joven y por la que trabajó durante casi toda su vida. El peronismo chubutense, en una fecha importante para su historia general, perdió a una pieza clave e insustituible.

Como si fuera el destino, o como si hubiese esperado esta fecha tan importante para su pasión y vida política, ayer a la madrugada, en un nuevo aniversario por la partida física de Eva Duarte de Perón, falleció Natalio Jovanovich.

Jovanovich nació en Avellaneda el 10 de noviembre de 1941, llegó a Comodoro en 1984 luego de estar un año en Viedma y vivir en Puerto Deseado entre 1980 y 1984. En todo este periodo, Natalio estuvo apuntalado con su compañera, Ana María Raimondo, con quien se casó el 7 de abril de 1978 y tuvo cuatro hijos, Juan José, María Isabel, Mariana y Natalio Ezequiel, quienes les dieron 3 nietos: Camilo, Abril y Demian.

Antes de casarse y recorrer por obligación la Patagonia, Jovanovich fue sacerdote tercermundista, tarea que ejerció con fe y vocación que se quebró cuando la Iglesia avaló el golpe de estado de 1976 contra el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón.

LA FE PERONISTA

A esta ciudad llegó de la mano de Felipe Escribano, quien lo conoció en Puerto Deseado, donde luego de haber militado en la resistencia Natalio ya tenía un nombre como dirigente, vecino y empleado de Argensud.

En Comodoro, el exsacerdote comenzó a difundir, apuntalar y dar testimonio de la doctrina de Juan Domingo Perón, a quien conoció personalmente en una entrevista en Puerta de Hierro, la residencia del expresidente en España durante gran parte de su exilio.

Jovanovich se alejó de la Iglesia, pero no del cristianismo que siguió practicando en su vida, pero también en la militancia ya que, como muchas veces dijo, en ese momento de prohibiciones sintió que “el peronismo era y es la mejor forma de seguir siendo cristiano”.

En una de sus últimas apariciones públicas, este hombre cuyo único cargo político fue ser secretario de Gobierno durante el tramo final de la segunda gestión como intendente de Mario Morejón, aseguró, ya con dificultades para expresarse pero no para hacerse entender, que “un militante jamás se recibe, siempre sigue siendo un militante”.

El encuentro de Jovanovich con Perón quedó inmortalizado en una imagen que forma parte del documental “Sinfonía de un sentimiento”, de Leonardo Favio, que se presentó en el Consejo de Localidad, donde “el sacerdote”, como con cariño se lo seguía presentando en el peronismo, emocionado por la proyección, aseguró que “decir Perón y Cristina (por Kirchner) es decir una Nación libre, justa y soberana”.

El hombre que ayer comenzó a ser historia del peronismo comodorense dejó parte de su visión y enseñanzas en dos libros “El método peronista: la comunidad organizada y la tercera posición” y “Verdades peronistas”, volúmenes que –paradójicamente- son biblias del peronismo o de quien intenta serlo.

Esos dos libros, además de un sinfín de artículos, están en la casa de Natalio, donde seguramente existe una de las bibliotecas del peronismo más grande de la Argentina, que ayer su compañera de vida, fe y militancia, comenzaba a pensar cómo proteger o trasvasar a las nuevas generaciones.

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