"En la ciudad hay material para pensar en el alto rendimiento"

Héctor "Toto" Campos fue olímpico, se recibió de profesor en Educación Física y se radicó sobre fines de año en Comodoro Rivadavia. Coordina el judo local y capacita a la provincia. Mientras colabora en el control de quienes deben cumplir la cuarentena , reconoce que la expectativa de los chicos era grande cuando llegó. Pero que la realidad es marcada por la incertidumbre y en base a ello el presente es incierto.

Si de levantarse y volverse a caer se trata, Héctor “Toto” Campos está curtido. Su vida deportiva que inició en su Viedma natal de la mano de su padre como profesor.

Su entrega para ser una versión mejorada de sí mismo lo llevó a los mejores planos de competencia, donde fue parte de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Y desde 2019 se encuentra radicado en la capital petrolera, desde donde coordina el judo local, trabaja en la preparación de los púgiles del Club Boxeo Comodoro y es capacitador en el nivel provincial.

“En la ciudad hay material para pensar en el alto rendimiento, hay profesionales y gimnasios disponibles para ello. Por lo menos para sentar las bases de futuros deportistas en ese nivel. Luego hay que sumarle el compromiso y la práctica por parte de los mismos. Pero hoy en día, y con esta realidad, no es mucho lo que se puede hacer, menos en el judo que depende del contacto del otro para entrenar”, sostiene “Toto” Campos a El Patagónico.

En ese sentido, Campos toma su función en un plano integral “habíamos empezado bien. Venían muchos chicos a entrenar judo porque yo era la novedad. Incluso en doble turno porque los chicos no tenían clases por el conflicto docente. Y uno más allá del judo le insiste que estudien, porque este deporte no te deja plata. Entonces tenés que hacer deporte y estudio a la vez”, recalcó.

Si de ejemplos se trata, no solo Paula Pareto es ejemplo. Sino el mismo “Toto”, que a la vez que entrenaba en el CeNARD –Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo- estudiaba el profesorado de Educación Física en el club de Obras Sanitarias.

“Lo que me llevó a Comodoro es mi novia, que la conocí en el profesorado. Nos recibimos y decidí radicarme acá. Y respecto a enseñar en escuelas municipales, yo nunca me olvido de donde salí. Yo vengo de un barrio muy humilde de Viedma -similar a las 1008 de acá- y a fuerza de trabajo y deporte pude llegar donde llegué. Desde el primer día que subí al tatami me lo propuse, Entonces se puede salir adelante si uno se lo propone. Acá la Municipalidad ayuda bastante, hay muchos chicos y hay mucho por hacer si uno se propone proyectar con seriedad”, recalcó.

En lo inmediato, Campos reconoce que el panorama no es posible ni siquiera al corto, mediano o largo plazo.

“Veníamos bien y de repente ‘explotó’ la cantidad de contagiados. Entonces es un volver atrás e incluso no saber que va a pasar nada. Muchos me preguntan cuándo arrancamos las actividades o qué podemos hacer. Pero todo es muy incierto incluso en el deporte mundial. Solo nos queda esperar, y meterse en la cabeza que es algo nuevo y que no se sabe cómo va a ir avanzando. Creo que todos vamos aprendiendo sobre la marcha”, sentenció.

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