El objetivo fue hacer entrega a las autoridades comunales de un listado de alrededor de 400 hombres y mujeres que demandan empleo y se anotaron a partir de septiembre en planillas colocadas en mesas volantes emplazadas en la vía pública.
La iniciativa surgió luego que en Santa Cruz se modificara la Ley por la que se exige a sectores vinculados a sectores de la producción, sobre todo de la minería, elevar de 70 a 90 el porcentual de nuevas incorporaciones de trabajadores.
Incluso el gobierno provincial puso en marcha controles en los accesos terrestres y aéreos para conocer fehacientemente la cantidad de personas de otras localidades del país que ingresaban a Santa Cruz para ejercer actividades laborales.
En ese contexto, Salguero y otros referentes del grupo de autoconvocados, decidieron hacer un empadronamiento relevamiento de desocupados para posteriormente entregar el listado a organismos oficiales municipales y provinciales a fin de que se los tuviera en cuenta.
En diálogo informal con la prensa, Salguero dijo que en el caso puntual de Provincia, el listado se eleva a los ministerios de Trabajo y de Desarrollo Social, en tanto que en el municipio se solicita que el mismo se canalice a través de la Oficina de Empleo que tiene la facultad de verificar los oficios de los postulantes para que puedan insertarse en puestos laborales acordes a sus capacidades.
“Además –acotó- hay que tener en cuenta que hace pocos días comenzó a ampliarse el astillero del puerto Caleta Paula, donde hay posibilidades de que se incorpore mano de obra especializada de esta ciudad”.
Respecto a la composición del grupo de desocupados autoconvocados, dijo que aproximadamente el 25 % son jóvenes que terminaron sus estudios secundarios, en tanto que gran parte del resto alguna vez cumplió actividades en las industrias petrolera, minera y de la construcción e incluso no pocos de ellos se desempeñaron en la construcción de las represas del río Santa Cruz, las cuales siguen sin reactivarse.