Una multitud de esquiadores y visitantes deseosos de disfrutar de la nieve coparon el Centro de Actividades de Montaña La Hoya a lo largo de toda la jornada de ayer.
Desde bien temprano, y a pesar de las bajas temperaturas, se vieron las hileras de vehículos trepando la montaña para llegar hasta la base, para después acceder a las pistas de esquí, escuelas de esquí o snowboard, rampas para trineos o al complejo gastronómico La Piedra.
Después de un sábado complicado por las fuertes ráfagas de viento, el domingo se presentó ideal con cielo despejado, sol a pleno y gran cantidad de nieve para disfrutar de pistas y fuera de pistas.
Ayer definitivamente estalló el invierno en La Hoya que se vio colmada de turistas venidos de otros puntos del país que eligieron este lugar para disfrutar del receso, al igual que numerosos vecinos de toda la provincia.
La convocatoria fue tan amplia que superó las previsiones de los responsables de ordenar el estacionamiento y la circulación vehicular.
Poco después de la una de la tarde, la fila de autos estacionados se extendía por varios kilómetros, generando un caos vehicular que obligó a muchos esquiadores a dar marcha atrás y regresar a la ciudad.