Fue condenado por matar a una adolescente y ahora está preso por violencia de género

Gustavo Bellido fue detenido el domingo en Rawson por violar una restricción de acercamiento a su mujer, luego de que fuera denunciado por golpearla a ella y a un bebé de 3 meses que tienen en común. El juez de garantías, Fabio Monti, le dictó tres meses de prisión preventiva por los diversos antecedentes que hay en su contra.

En 2006 Gustavo Bellido terminó de purgar una condena por haber asesinado en Rawson a una adolescente de 14 años, y el domingo otra vez volvió a ser detenido luego de que violara una restricción de acercamiento que tenía hacia su esposa, quien lo denunció por violencia de género. La detención de Bellido se produjo el último domingo y en virtud de sus antecedentes quedó detenido en prisión preventiva, según dispuso ayer el juez de garantías, Fabio Monti.

Ese día Bellido llegó a la casa en la que vivía junto a su mujer, el bebé de ambos de solo 3 meses y un hijo de la mujer producto de otra relación. En el lugar amenazó a la víctima, la golpeó en la cabeza y otras partes del cuerpo, y en la disputa también golpeó al bebé. La mujer logró fugarse y refugiarse en la casa de su hermana en Playa Unión. La policía inmediatamente detuvo a Bellido, que quedó detenido ya que los jueces y los fiscales temen lo peor en su escalada de violencia contra su esposa.

En los argumentos de su restricción de acercamiento, el juez de familia Martín Alessi ya había considerado que “la denunciante está en serio riesgo de sufrir un femicidio”. Y en la audiencia de control que se realizó ayer, el fiscal general Osvaldo Heiber expuso los antecedentes de Bellido, entre ellos el homicidio de la adolescente de 14 años, ocurrido en el Area 12 de Rawson, además de reiterados hechos de violencia de género con otras parejas.

“El hecho cometido el domingo es grave por lo reiterado. No fue un hecho aislado. El imputado en los últimos años ha cometido varios hechos similares con parámetros comunes: varias víctimas mujeres, violencia contra ellas, amenazas para que levanten las denuncias y permanente desobediencia a los requerimientos de la Justicia”, indicó el fiscal.

El funcionario, detalló lo ocurrido en enero de 2015 cuando Bellido golpeó a otra mujer que luego retiró la denuncia y la Justicia tuvo que dictar el sobreseimiento. También se refirió a lo sucedido en mayo de 2016 cuando prendió fuego una casilla con una mujer en su interior: la víctima logró huir de las llamas, el fuego fue sofocado y posteriormente ella misma pidió el sobreseimiento de Bellido ante la Fiscalía. Y además contó que en octubre de ese mismo año otra mujer, a la que también golpeó, fue a la Fiscalía a levantar una denuncia porque “las peleas habían terminado y la relación se había restablecido”.

GOLPES Y PRIVACION DE SU LIBERTAD

La actual pareja de Bellido ya lo había denunciado en enero de este año. Según la denuncia, el imputado fue a una casa donde se hallaba la mujer, rompió una puerta, amenazó al dueño de la casa, apedreó un auto, golpeó a otra mujer y amenazó con matar con un cuchillo filetero al hijo de la víctima.

Además, a su esposa la golpeó, la arrastró de los cabellos y la llevó a su casa donde la retuvo de manera ilegal. Y después de cortarle las piernas con un cuchillo, la amenazó para que no realizara la denuncia.

A Bellido se le imputan varios delitos: lesiones leves doblemente agravadas por violencia de género y desobediencia.

El fiscal Heiber ayer planteó la posibilidad de “entorpecimiento de la investigación” si Bellido seguía en libertad. Se basó en las permanentes amenazas a sus víctimas para que levanten las denuncias en su contra y en la gravedad de la pena, en caso de ser hallado culpable. “Los amedrentamientos ya han sucedido. La denunciante se encuentra en riesgo de sufrir un femicidio y no queremos lamentar un hecho más grave”, argumentó Heiber ante el juez de garantías, Fabio Monti. En tanto el defensor de Bellido, el abogado Pablo Sánchez, argumentó que el antecedente de homicidio no deber ser tenido en cuenta en la resolución del juez, entendiendo que debe seguir en libertad porque con su trabajo ayuda a la mantención de su hijo y que la colocación de una tobillera magnética reemplazaría la posibilidad de la prisión preventiva.

Monti finalmente decidió dictar la prisión preventiva por el plazo de tres meses y pidió a la Fiscalía de Rawson que unifique las causas en contra de Bellido para que en ese plazo presente la acusación.

El magistrado tuvo en cuenta la gran cantidad de hechos denunciados en contra del imputado, sus permanentes incumplimientos, la gravedad de los hechos en los que se encuentra involucrado, que la pena en su contra puede ser de efectivo cumplimento y que existe la posibilidad de que, de permanecer en libertad, viole la prohibición de acercamiento dispuesta.

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