"Gracias a Cocha se supo que faltaban vacunas"

Fernando Wiernes, abogado de Daniela Cocha, pidió sobreseer a la enfermera porque su trabajo permitió descubrir el hurto de dosis de Sputnik V desde la Cámara de Vacunas del Hospital Regional. "Lo único que le dijeron es cómo debía almacenar las vacunas y el régimen de refrigeración. Lo demás quedó a su criterio", sostuvo el defensor.

Fernando Wiernes, defensor federal adjunto, solicitó el sobreseimiento de la enfermera Daniela Cocha, encargada de la Cámara de Vacunas del Hospital Regional, en la causa de hurto que investiga la Justicia Federal. Es que, según establece el fallo de la jueza Eva Parcio, Cocha no tuvo injerencia en la sustracción de las dosis y gracias al registro que ella creó se pudo establecer el faltante de vacunas.

“La jueza entendió que ella incurrió en el delito de malversación culposa. Justamente al ser culposa lo que nos está indicando es que ella no participó de la sustracción, sino que de alguna manera su accionar negligente o sin realizar su debida atención fue lo que propició la posibilidad de que se sustrajeran las vacunas”, explicó Wiernes en diálogo con El Patagónico.

“Se descubrió que mi asistida no tuvo una participación dolosa o intencional en la sustracción de las vacunas sino a criterio de la jueza no habría prestado el debido recaudo que habrían requerido las vacunas y esto generó que terceras personas sustrajeran las vacunas dolosamente”, agregó.

Tal como anticipó El Patagónico, Wiernes detalló que Cocha tuvo una sobredemanda en sus tareas y la enfermera llevó a cabo un registro que permitió determinar el faltante de vacunas. “Como pasó en todos lados no solo en la administración pública, con el tema de la pandemia muchas personas, que eran pacientes de riesgo, pidieron licencia, esto vino a poner un poco de caos en lo que fue las tareas que tenían normalmente. Lo que advierte la jueza federal era que tenía una sobrecarga de tareas muy grande y esto, de alguna manera, propició que no pudiera realizar su función adecuadamente”, argumentó.

“Consideramos que no estaban las herramientas adecuadas y que no se entregó un protocolo de cómo se deberían realizar las tareas y que además nosotros certificamos que ella cumplió con la labor. Esta causa existe gracias a que la licenciada Cocha cumplió adecuadamente con sus funciones. Gracias a los registros que tenía Cocha se pudo conocer la fecha en la que habían sido entregadas las dosis que desaparecieron, la persona a quien se le había entregado, a qué vacunatorio habían ido y esto fue puesto en conocimiento en un plazo de tiempo que fue breve”, detalló el defensor.

SIN HERRAMIENTAS Y SOBRECARGADA DE TAREAS

Wiernes también subrayó que Cocha y otra enfermera decidieron empezar el registro en una planilla Excel para llevar un control ante la falta de directivas. “A ella no se le dijo ‘esta es la planilla que tiene que llenar’. A ella no le dieron ningún tipo de directiva sino que, bajo los conocimientos que tiene como licenciada en Enfermería y de haber trabajado en el área de prevalente, decidió crear el registro para resolver el día a día”, sostuvo.

“No había ningún protocolo. Lo único que le dijeron era cómo debía almacenar las vacunas y el régimen de refrigeración. Lo demás quedó a su criterio”, afirmó.

“No le brindaron herramientas. Ella abrió un Excel con las vacunas que iban llegando, para saber cuántas dosis se entregaban por día y cuántas personas se vacunaban. Ese registro lo llevaba ella”, manifestó el defensor adjunto.

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