“Hacer fácil lo difícil y asociar lo bello con lo útil”, la clave de los inventores argentinos

"Los inventores y los educadores tenemos el mismo mensaje: no hay que tenerle miedo a lo desconocido y no hay fracasos en la vida, sólo inconvenientes”, dijo Mariana Biró, hija de Ladislao José Biró, inventor de la birome.

 Encontrar soluciones a problemas, no temer a lo desconocido y saber que no hay fracasos sino inconvenientes son consignas que resumen el espíritu de los inventores argentinos, que apuntaron que “la virtud básica de toda mente inventiva consiste en hacer fácil lo difícil y en asociar lo bello con lo útil”.

“Los inventores y los educadores tenemos el mismo mensaje: no hay que tenerle miedo a lo desconocido y no hay fracasos en la vida, sólo inconvenientes. Eso te marca. Tardé muchos años en darme cuenta que inventiva y educación son inseparables”, dijo Mariana Biró, hija de Ladislao José Biro, inventor de la birome.

La también directora de la Escuela Del Sol, que promueve una educación creativa, consideró que “quizás los genes tengan algo que ver con la capacidad de inventar”, pero subrayó que “lo fundamental es el ambiente en que el niño nace y crece”.

“Si le dan un permiso para pensar, un espacio para crecer y no lo juzgan sino que lo guían, sus intereses tendrán un campo fértil para hacer las investigaciones que desea, llegar a conclusiones que lo estimulen para curiosear y encontrar soluciones a dificultades o problemas que surgen, o sea inventar algo que le sirva a él y a los demás”, apuntó.

Eduardo Fernández, director de la Escuela Argentina de Inventores (EAI), programa pedagógico único en el mundo, coincidió con Biró y apuntó que un invento es “una solución original y práctica a un problema técnico”.

“La Argentina tiene cerca de 3.000 inventores, de los cuales unos 50 son profesionales y el resto amateurs, sin resultados exitosos; esa situación nos coloca en el primer lugar en América Latina”, precisó.

Para Fernández, que creó un “Decálogo del inventor profesional”, una idea no es un invento: “Un verdadero invento es aquel que se transforma en innovación luego de haber pasado exitosamente por las etapas de la solución técnica, patentamiento, producción y comercialización”.

“La virtud básica de toda mente inventiva consiste en hacer fácil lo difícil y en asociar lo bello con lo útil”, agregó, y subrayó que “el mejor invento siempre es el próximo”.

Lucila y Joaquín Molina, de 12 y 9 años, son hermanos y alumnos de la EAI y ya pensaron entre los dos más de 100 inventos.

“Tengo muchos, 64 anotados en el cuaderno y muchos más en la cabeza”, dijo Lucila, cuyo próximo proyecto es patentar alguno de ellos.

Lucila contó que el proceso de inventar consiste “primero en buscar un problema, luego en pensar la solución, planificar y hacer la maqueta”.

Alejandro Repetto es creador y coordinador del equipo No todo está inventado (NETI), un espacio que cuenta con equipamiento de diseño industrial como máquinas, herramientas, impresoras 3D y laboratorios de electrónica “al que se suma gente con conocimiento para llevar su proyecto adelante”.

EL MITO

ARGENTINO

“Tratando de potenciar el mito de que los argentinos somos creativos, me pareció que crear un lugar así bajaría la barrera de acceso a la producción para inventores locales. Así comencé a fines de 2012 a formar un equipo emprendedor”, contó.

Para Repetto un invento “consiste en dos ideas que se encuentran y originan una tercera que cambia la manera de hacer algo: aunque la definición es un tanto amplia, creo que lo importante es que los inventos no nacen de la nada sino de la combinación de cosas ya creadas, aunque cambiando la manera de usarlas para resolver nuevos problemas”, sostuvo.

“Yo, que vengo de la ingeniería, también veo la invención en la búsqueda de soluciones a problemas. Estoy formado para que me propongan un desafío y pensar en cómo resolverlo”, explicó y agregó que para innovar “hay que estar bien informado y al tanto de lo que pasa en el mundo”.

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