Histórico: San Lorenzo obtuvo el pentacampeonato de la LNB

El "Ciclón" se impuso este sábado a Quimsa de Santiago del Estero 82-77 y por quinta vez consecutiva se quedó con el título del Torneo Superior adjudicándose la Copa "Osvaldo Arduh".

San Lorenzo de Almagro venció este sábado a Quimsa de Santiago del Estero por 82-77, ganó la serie final 3-2 y de esa manera se consagró pentacampeón de la Liga Nacional de Básquetbol, adjudicándose la Copa Osvaldo Arduh.

El partido, que se jugó en El Templo del Rock, del club Obras Sanitarias, fue arbitrado por Alejandro Chiti, Oscar Britez y Leandro Lezcano y tuvo parciales por cuarto de juego de 18-17, 40-30 y 62-58.

Impresionante. Y no es casualidad que San Lorenzo, con jugadores demasiado acostumbrados a ganar, se haya llevado el premio gordo. Quimsa lo tuvo, estuvo muy cerca, pero Silvio Santander y su cambio de estrategia en el segundo tiempo, la respuesta individual y colectiva de sus principales jugadores, en especial los de más batallas, inclinó la balanza. Detalles. Acciones clave. Así se decidió el campeón. Lo mismo que el MVP. Fue de “Pepe” Vildoza, por su talento, por ser el indistinto, el que se animó a cambiar el juego con su creatividad y desfachatez. Pero bien pudo ser para “Penka” Aguirre, quien apenas obtuvo un voto menos, por su personalidad, determinación y oficio, para ganar el partido no solo jugando. Fjellerup también obtuvo votos (3) y hasta Nicolás Romano mereció tener alguno, dejando claro que ha sido un trabajo de equipo, aunando talentos. Era la forma de bajar a un Quimsa que había sido el mejor de la temporada.

Fue un cambio absoluto de estrategia en el segundo tiempo para que San Lorenzo pudiera patear el tablero y ganar un partido cuyo trámite le había sido desfavorable en el primer tiempo y hasta la mitad del tercer cuarto (perdía por 15). Santander arriesgo. Mandó a presionar más arriba, a presionar la bola. A no dejar jugar. A riesgo de que la diferencia trepara más. Pero esa táctica dio sus frutos. “Penka” no dejó que Robinson la tocara más. El escolta, que hasta el primer tiempo era el claro MVP de la serie, ya no pudo desequilibrar y Quimsa se confundió. Le costó juego y tiros. Y entró en la frustración. Fue como una bola de nieve. Que se agigantó. Para ambos. San Lorenzo ganó en confianza y el rival la perdió.

El “Ciclón”, tras un mejor arranque por la defensa colectiva y, en especial de Aguirre sobre Robinson, había arrancado mejor. Pero Quimsa mostró su equilibrio como equipo. Tras estar trabado en ataque, se puso el overol y defendió. Hasta que Robinson, con un segundo cuarto brillante, lo sacó del hoyo ofensivo. Fueron 15 puntos en 15 minutos de Brandon, en modo asesino, ante quien se le pusiera enfrente, Penka, Fjellerup y hasta Vildoza. Tiros en la cara, penetraciones y, ya en su salsa, hasta un taponazo a Piñero volviendo a defensa. Luego, de a poco, se sumaron otros, sobre todo cuando Santander dispuso una defensa box & one contra Robinson y eso abrió espacios para otros. Un triple de Mainoldi puso el 40-26 mientras San Lorenzo sufría por esa misma vía (1-13 en la mitad). La etapa se cerró con 10 de ventaja, pese al 35% de campo del ganador. Reflejo del trabajo de obrero del equipo santiagueño.

Quimsa se mantuvo duro en el reingreso desde los vestuarios. Implacable en defensa y eso generando confianza en ataque. Como esa tapa de Ramírez Barrios a Vildoza –hasta ahí llevaba 3-7 de campo y cinco pérdidas- que se tradujo en un bombazo de Copello en el otro lado. Pero hasta ahí llegó el dominio de Quimsa. Santander decidió cambiar y San Lorenzo se le vino encima. Arriesgando, en ataque y defensa. En su aro presionando más la bola –incluso bien arriba- y en ofensiva jugando en menos segundos, recayendo más en el talento de sus figuras, en especial Vildoza, que empezó a dibujar. Así anotó 28 tantos en el período luego de sólo sumar 30 en la etapa inicial. Quimsa hizo lo que pudo: la diferencia de 15 (51-16) pasó a ser de cuatro (62-58) luego de tres cuartos.

En el inicio del último, el “Ciclón” pasó a un vendaval y empató en 70. Partido nuevo. Yendo a la ofensiva en pocos segundos, con Vildoza manejando todo y al fin apareciendo otros actores, como Piñero –tremendo en el tiro luego del 0-7 de campo en la etapa inicial-, Romano –haciendo de todo-, Fjellerup –le costó con el tiro abierto pero fue devastador yendo hacia el canasto- y hasta Acuña. Lleno de confianza, San Lorenzo se lo llevó puesto. Fue guapo. Bancó los peores momentos y resurgió. Cuando pasó a ganar 76-70, pareció que no se le podía escapar. Pero Quimsa luchó hasta el final, como pudo. Ya no era el equipo de siempre. San Lorenzo lo había desmantelado en el segundo tiempo. Con juego y personalidad. Así llegó el nuevo título, el quinto nada menos. El que tal vez hasta el Papa festejó desde el Vaticano.

Síntesis

Quimsa 77 / San Lorenzo 82

Quimsa (18+22+22+15): Nicolás Copello 7, Brandon Robinson 20, Iván Gramajo 10, Fabián Ramírez Barrios 4 e Ismael Romero 15 (fi); Franco Baralle 8, Mauro Cosolito 2, Alejandro Diez 8 y Leonardo Mainoldi 3. DT: Sebastián González.

San Lorenzo (17+13+28+24): Nicolás Aguirre 18, José Vildoza 18, Máximo Fjellerup 16, Nicolás Romano 14 y Kevin Hernández (x) 4 (fi); Facundo Piñero 8, Roberto Acuña 4, José Defilippo (x) 0 y Leandro Cerminato 0. DT: Silvio Santander.

Parciales: 18-17, 40-30 y 62-58.

Arbitros: Alejandro Chiti, Oscar Britez y Leandro Lezcano.

Estadio: El Templo del Rock (Obras - Núñez).

Serie: Ganó San Lorenzo 3-2.

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