Para ello se utilizaron los restos de estructuras que formaron parte del sector laboral de los operarios de la empresa cuando era totalmente estatal, emplazándose también esculturas de equinos.
Estos trabajadores recorrían a caballo las baterías y pozos petroleros a fin de tomar niveles de producción y reportar el funcionamiento de equipos de bombeo dado que en la década del 60 los caminos para automotores en yacimientos eran prácticamente inexistentes.
El primer encargado de ese grupo fue Bonifacio Luna, a quien llamaban “el gaucho” y vivió muchos años en el entonces campamento ypfiano con su familia.
Además, fue uno de los primeros dirigentes gremiales que estuvo al frente de una huelga de petroleros y con gran coraje se plantó delante de una comisión de efectivos del Ejército que llegó para desactivarla armas en mano, poniendo en riesgo su propia vida.
Por ello, la comuna de Cañadón consideró oportuno rendirle homenaje justamente al celebrar por primera vez en ese lugar el Día Nacional del Gaucho, fecha instituida en 1993 por Ley 24303 en recordación a la fecha que se publicó la obra cumbre de literatura gauchesca, El Martín Fierro, escrita por José Hernández en 1872.
De esta manera, con las presencia del jefe comunal Jorge Soloaga, quedó inaugurado un monumento que recrea la figura de Luna, obra del escultor local Carlos Miranda y de su equipo de trabajo del taller metalúrgico que dirige.
La estructura de 1,85 de alto es metálica y la imagen de su rostro fue diseñada en base a la fotografía aportada una de sus nietas. Además se le incorporo una boina criolla, un pañuelo de cuello y un mameluco azul que luce el tradicional logotipo de YPF.
A esta escultura, como parte de una nueva etapa de recreación de la caballeriza, se le sumará en pocos meses más un arco metálico con el que se dará la bienvenida a los visitantes, a fin potenciar el sitio como parte del patrimonio histórico de la localidad.
Y cuando se complete la totalidad de esta etapa de obras, la comuna habrá invertido 1.129.000 pesos con fondos propios.
Al acto asistieron especialmente invitados los hijos del operario que falleciera hace casi tres décadas a los 80 años tratándose de Orlando (que reside en Lago Puelo), José y Alberto (residentes en Caleta Olivia), junto a sus familias.
También estuvo presente la jefa comunal de Jaramillo y Fitz Roy, Ana María Urricelqui, personal de la Comisaría, de la Unidad de Bomberos y delegaciones de escuelas de Cañadón además de otros vecinos de la localidad anfitriona.
Al lugar llegó un grupo de jinetes a caballo de la Agrupación Aventureros, Coraje y Tradición de Caleta Olivia, dando un gran realce al significativo evento.
En ese marco, se procedió a descubrir el monumento y a entregarse un cuadro enmarcado a la familia de Bonifacio Luna, tras lo cual pronunciaron discursos su hijo Alberto y jefe de la comuna, Jorge Soloaga.