Uno de esos grupos, integrado por jóvenes que lucieron disfraces de brujas, un ogro, un vikingo y un cruzado, fue organizado por un pequeño comercio de venta de caramelos y chocolates, al cual promocionaron obsequiando golosinas a los niños que paseaban con sus padres.
De todos modos, la Noche de Brujas que este año coindice con una luna llena, no podrá completarse dado que por estrictas medidas impuestas por el Comité Operativo de Emergencias, la circulación de gente en las calles está prohibida para atenuar la expansión de virus y los personajes mitológicos no están contemplados en la categoría de esenciales.