Delincuentes ingresaron a su sede, ubicada sobre calle Humberto Beguín, zona del barrio 26 de Junio, provocaron destrozos y se llevaron elementos fundamentales para el funcionamiento del taller de pelucas que se entregan a pacientes oncológicas.
El hecho delictivo se habría producido entre las últimas horas del sábado y la madrugada del domingo, estimándose que fueron dos o más los desconocidos que ingresaron tras forzar una ventana ubicada en la parte trasera del edificio, sector que carece de iluminación y que ya había sido señalado en reiteradas oportunidades como vulnerable. Los autores arrancaron una reja, rompieron el vidrio y accedieron directamente a la Sala 1, donde funciona el taller principal de Venidici
Según detalló Kitty Ruarte, una de las referentes de la organización, los delincuentes actuaron con un modus operandi claramente planificado: cortaron cables, inutilizaron el sistema de seguridad y se llevaron el DVR y el monitor de las cámaras, además de cinco máquinas de coser, el principal instrumento de trabajo para confeccionar pelucas, turbantes y almohadas corazón destinadas a pacientes oncológicas. Dos máquinas quedaron en el lugar porque las rompieron al intentar trasladarlas.
“Esta vez sabían perfectamente a dónde venían y qué llevarse. El objetivo fue el taller de pelucas solidarias, que es nuestro trabajo más fuerte”, expresó Ruarte visiblemente afectada.
La situación se agravó por el paro municipal, que dejó a la institución sin seguridad durante varios días, circunstancia que habría sido aprovechada por los delincuentes.
Previamente, el 6 de enero, las instalaciones fueron apedreadas e incluso circunstanciales vecinos dijeron haber visto movimientos sospechosos de individuos, hechos que fueron denunciados, pero que no lograron evitar el ataque final.
Desde Venidici reiteraron que a lo largo de los años han sufrido numerosos robos y actos vandálicos, como el robo de reflectores, daños en tanques de agua, sabotajes en el servicio de internet y reiterados destrozos.
La organización viene solicitando desde hace tiempo autorización para cerrar la parte trasera del predio con una medianera, como medida urgente de prevención, sin obtener respuestas concretas.
“El dolor es enorme. Uno pone el cuerpo, el tiempo y el corazón para ayudar, y pareciera que eso no importa. No competimos con nadie, solo brindamos un servicio solidario”, lamentó Ruarte.
A pesar del nuevo golpe, integrantes de la organización aseguraron que no bajarán los brazos y que ya comenzaron a trabajar para volver a poner en condiciones el espacio.
Además, solicitaron el acompañamiento de la comunidad para poder recuperar lo robado.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del alias de Mercado Pago: Venidici2024 y también se puede contactar a la institución mediante sus redes sociales oficiales.
El ataque generó una fuerte indignación social, no sólo por el daño material, sino por el profundo perjuicio causado a un espacio que funciona como sostén emocional y solidario para personas que atraviesan una de las situaciones más difíciles de su vida.
Fuente: El Caletense