La CGT se reunirá el 25 de septiembre para definir si realizará un paro general

"Queremos una agenda social que pase por dar un aumento de emergencia para los jubilados; el fin de intervenciones a los sindicatos, el rechazo a la reforma laboral anticipada por el gobierno, el respeto a los convenios colectivos y la defensa de nuestras obras sociales", enumeró Juan Carlos Schmid, integrante del triunvirato que conduce la central obrera.

El integrante del triunvirato que conduce la CGT y titular del gremio de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, anunció la convocatoria al Comité Central Confederal de la entidad sindical para el lunes 25 de septiembre con el propósito de anunciar "una medida de fuerza". Fue durante el discurso que pronunció en la multitudinaria movilización de ayer en Plaza de Mayo.
Schmid fue el único orador, desde un palco que miraba hacia el Cabildo y de espaldas a la Casa Rosada, de un acto que en principio estaba convocado para comenzar a las 17, pero que se adelantó casi dos horas para evitar que un conato de enfrentamiento entre los gremios de Camioneros y UOCRA pasara a mayores.
El triunviro cegetista aseguró en su mensaje que el objetivo de la marcha de ayer fue presentar "la agenda social" de la central obrera, y reclamó "un aumento de emergencia para los jubilados".
"Queremos una agenda social que pase por dar un aumento de emergencia para los jubilados; el fin de intervenciones a los sindicatos, el rechazo a la reforma laboral anticipada por el gobierno, el respeto a los convenios colectivos y la defensa de nuestras obras sociales", enumeró el sindicalista del transporte en medio de la aprobación de los manifestantes.
Las palabras del gremialista santafesino constituyeron una aparente respuesta al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, quien ayer a la mañana dijo que la convocatoria de la central obrera tenía "tufillo político".
"Los trabajadores no vienen a levantar la bandera de ninguna candidatura ni a denunciar ninguna conspiración", sino que su demanda central es trabajo digno y salario justo, remarcó Schmid en uno de los pasajes más salientes de su intervención.
En el inicio de sus palabras, el dirigente expresó la "solidaridad de la CGT con el pueblo catalán", en alusión al atentado que el Estado Islámico revindicó la semana pasada en Barcelona, y también señaló el "rechazo a cualquier intervención militar en nuestra América Latina", en alusión a la amenaza que en ese sentido hizo a Venezuela el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Tras cerrar el capítulo internacional de su alocución, el gremialista aportó en relación a una de las consignas que tuvo la convocatoria: "también venimos para sumar nuestra voz a todas las voces que piden por la aparición con vida del compañero Santiago Maldonado".
Desde la mañana, las columnas de manifestante comenzaron a llegar a la Plaza, y la presencia de los integrantes del gremio de Camioneros, que conduce Pablo Moyano, se destacaron entre los manifestantes de las otras organizaciones.
También hubo una fuerte presencia de los gremios portuarios y del transporte, al igual que los estatales de la UPCN, los bancarios e una importante presencia de la Uocra.
Estuvieron presentes, además, las organizaciones agrupadas en las dos CTA (Autónoma y de los Trabajadores), con nutridas presencias de los gremios de ATE, Docentes y Metrodelegados, entre otras entidades.
Además, las organizaciones sociales representadas por Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) se movilizaron en gran número a la Plaza de Mayo.
Cuando todavía faltaban más de dos horas para la hora pautada para que hablara Schmid, una fracción de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) se enfrentó golpes, pedradas y botellazos con un grupo del sindicato de Camioneros, que desde la mañana rodeaba el escenario del acto de cierre de la movilización que realizó la CGT junto a las dos CTA y organizaciones sociales en la Plaza de Mayo.
El enfrentamiento entre miembros de la Uocra y Camioneros, un clásico a esta altura, ocurrió alrededor de las 14, cuando el grupo del gremio que conduce Gerardo Martínez intentó avanzar para ganar la cabecera frente al escenario, donde los hombres de Moyano los hicieron retroceder a los empujones, y algún que otro golpe y botellazo.
Más temprano, el secretario general del gremio de los Panaderos, Abel Frutos, había anticipado que la movilización de protesta de la CGT no era contra del Gobierno, sino para "reclamar la implementación de una agenda social"
"No tiene que ver con lo político, no es una movilización en contra del Gobierno, es una movilización para reclamar la agenda de los trabajadores y lo teníamos previsto. Hay muchos trabajadores fuera del sistema, mucha precariedad laboral. Queremos plantear esas problemáticas", observó Frutos a Radio Ciudad.
En tanto que desde una postura más combativa, el titular del Suteba, Roberto Baradel, reclamó, antes de la marcha, la necesidad de "que haya una respuesta de los trabajadores" hacia la gestión económica del Gobierno.
Baradel señaló: "es necesario que haya una respuesta de los trabajadores a las políticas de ajuste que han decidido llevar adelante", en diálogo con FM Cultura.
Schmid cerró su discurso en Plaza de Mayo al enfatizar en que "no estamos de acuerdo con un modelo económico basado en la especulación financiera; no puede ser que para que vengan inversiones tengamos que resignar derechos los trabajadores. Por eso, vamos a llamar a una reunión del Comité Central Confederal para analizar la posibilidad de llamar a un plan de lucha".
Cerca de las 15, las columnas de los gremios y organizaciones sociales que participaron de la movilización de protesta se desconcentraron de manera ordenada por las calles del centro porteño, sin que se produzcan nuevos incidentes.

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