La nueva instancia del misterioso caso fue difundida el lunes por el servicio informativo de Caleta Olivia, citando fuentes judiciales confiables, motivando que la noticia se viralizara por redes sociales y la familia de Mario “Pato” García comenzara a recibir expresiones de condolencias por parte de allegados.
Sin embargo su media hermana, Gisela Cruz, dijo a media mañana de este martes, al retirarse de la sede donde funcionan los juzgados de instrucción, que la jueza subrogante, Rosa González, le informó que ella no había recibido ningún oficio que indicara que los análisis genéticos de los restos correspondieran a esa u otra persona.
Vale recordar que García, de 50 años, fue visto por última vez en la fecha antes indicada cuando se retiró de su departamento ubicado en el barrio 2 de Abril y se subió a una camioneta luego de dialogar con algunos individuos.
Semanas antes había acusado públicamente a la jefatura de la Comisaría Tercera por encubrir hechos delictivos con epicentro en ese barrio.
Luego de denunciarse su desaparición, los organismos de seguridad recién comenzaron a buscarlo una semana después, hasta que el 21 de enero se hallaron restos humanos seccionados (manos, pies y cabeza) en avanzado estado de descomposición y diseminados en un extenso descampado de la zona norte del ejido urbano.
Este hecho, de características mafiosas nunca antes registradas en Caleta Olivia, conmocionó a la comunidad de esta y otras localidades patagónicas, algo que se potenció cuando días más tarde se hallaron restos en el patio de una vivienda abandonada en el barrio Lucía Ortiz.
Paralelamente, se fueron realizando numerosos allanamientos y detenciones de personas e incautación de elementos que pudieran tener alguna relación con el caso, pero hasta ahora no existe información oficial sobre el resultado de las investigaciones.
“NOS DAN EL PESAME”
En tanto Gisela Cruz, acompañada por Darío García, otro hermano del desaparecido, declaró a medios informativos que la jueza González le hizo saber que a ella no le constaba que los restos humanos pertenecieran a Mario, ya que no le había llegado informe de algún laboratorio que se ocupa de realizar estudios genéticos.
Precisó además que la jueza se negó a brindarle un informe por escrito de sus dichos, aclarándole que ese tipo de pedido debía canalizarlo a través de la abogada que patrocina a la familia.
“Yo le dije que lo que estaban haciendo con nosotros como familia era una burla y una falta de respeto”, manifestó Gisela en relación a la prácticamente nula información que reciben, tanto desde el ámbito policial como judicial.
“Además es muy doloroso que mucha gente nos envíe mensajes de condolencias; o nos vean por la calle y nos den el pésame luego de que se difundió la versión de que los restos humanos pertenecen a Mario, pero a nosotros nadie nos notificó de nada”, subrayó.