La oficial San Martín tuvo destacada actuación en Comodoro

María José San Martín fue protagonista de una valiente intervención policial en octubre de 2023, cuando logró frustrar un robo domiciliario y detener a un delincuente armado, poniendo a salvo a un vecino de 88 años.

La oficial ayudante María José San Martín, desaparecida desde el sábado por la tarde cuando se dirigía a cumplir un servicio adicional en una empresa petrolera ubicada a unos 70 kilómetros de Sarmiento, tuvo un rol clave en 2023 para desarticular una seguidilla de robos que afectaba al barrio Pueyrredón.

Según recuerda Crónica, el hecho ocurrió en octubre de ese año, en una vivienda ubicada sobre calle La Nación, casi esquina Francisco Behr. San Martín, quien prestaba servicios en la Comisaría Seccional Tercera, se encontraba realizando recorridas a pie por el sector cuando fue alertada por una conductora sobre un robo en curso en un domicilio cercano.

Al presentarse en la vivienda, la oficial fue atendida por el propietario, un hombre de 88 años con dificultades auditivas. En ese momento, escuchó el estallido de un vidrio y advirtió la presencia de un sujeto en el patio trasero. Instantes después, el sospechoso se mostró portando un cuchillo y diversos elementos sustraídos, entre ellos pares de zapatillas y prendas de vestir.

San Martín cerró el portón frontal para impedir la huida del delincuente, quien quedó encerrado en el patio e intentó forzar las rejas. Tras lograr saltar el cerco, el sujeto emprendió la fuga, mientras la oficial solicitaba apoyo vía radial y comenzaba la persecución a pie.

El delincuente fue finalmente interceptado por personal policial en inmediaciones de las calles La Nación y La Prensa, frente al Natatorio Municipal. Se trataba de Bruno Sambueza, quien al momento de su detención vestía ropa perteneciente al damnificado, Enrique Papaiani.

DESAPARECIDA EN MEDIO DEL VIENTO Y LA ARENA

La fiscal Rita Barrionuevo encabeza la búsqueda de la oficial San Martín en Sarmiento. Dijo que era la primera vez que la agente iba a esa zona. Y que caminaba detrás de su compañera de viaje cuando la perdió de vista. Otro policía las cruzó momentos antes y le avisó sobre lo difícil del camino.

La oficial había llegado a Sarmiento en julio y no conocía la zona donde desapareció, conocida como “El arenal” en las afueras de la localidad, a unos 70 kilómetros. Al dato lo confirmó la fiscal que investiga el caso y encabeza su búsqueda desde el domingo.

En Jornada Radio, Barrionuevo reconstruyó que San Martín, junto con una cabo de apellido Amarilla, salieron del casco urbano a las 20.30 del viernes 12 para un servicio adicional en un yacimiento. “San Martín era primera vez que iba a esa zona de campo, que es muy vasta; Amarilla había ido varias veces y conocía el camino”.

Cerca de las 22.30 se cruzaron con el policía a quien debían reemplazar. “Les advirtió que el camino estaba feo y que tuvieran cuidado”, describió. Finalmente, el coche queda varado en una tormenta de viento y arena, en el extinto lago Colhué Huapi. “Pasaron la noche juntas en el auto y el sábado a las 15 trataron de subir a un cerro, cuando el viento aflojó”. Barrionuevo aclaró que las policías iban juntas y no se separaron: Amarilla adelante, San Martín detrás.

“En esa zona las ráfagas con arena gruesa son terribles y sin una protección adecuada, te ciega, es inhóspito”. Amarilla se tapó con una capucha siempre pensando que su compañera la seguía detrás. Pero la perdió de vista. Eran las 15.30. Regresó al coche, se resguardó dos horas y salió a buscarla. También tocó bocina. Así fue hallado el coche donde iban las policías.

Ya eran las 20.30 del sábado 13 cuando llegó otro policía, que era el siguiente relevo. “La buscaron entre los dos y no la encuentran”, dijo la fiscal. Finalmente le avisan a la Jefatura y la tarde del domingo avisan a la Fiscalía.

Barrionuevo detalló que del auto al cerro donde buscaron señal había 900 metros de un camino con piedras laja donde cualquiera se puede tropezar. También hay una suerte de sumideros similares a las arenas movedizas.

San Martín trabajaba en la Brigada de Investigaciones. Vestía sólo una campera negra con el logo, buzo y zapatillas. Todo negro. No llevaba agua ni comida, tampoco antiparras. Y su celular se apagó. “Tranquilamente se pudo desorientar”, apuntó la fiscal. En el lugar se forman sumideros, como arena movediza.

Por el viento, los perros rastreadores y los drones no pudieron trabajar ni lunes ni martes. Y este miércoles sigue el alerta naranja por el viento. Barrionuevo pidió que al menos hasta el viernes 19 se sostenga la misma cantidad de personal en el rastrillaje. Ese día se decidirá cómo sigue el operativo.

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