Los zanjeos en el tramo de la Rivadavia, entre Belgrano y España, continúan siendo un peligro para los automovilistas y transeúntes luego de la importante pérdida de gas provocada durante la tarde del lunes por una retroexcavadora que está abocada a los trabajos de drenaje del subsuelo de la Catedral San Juan Bosco.
Si bien la zona se encuentra delimitada con tachos de 200 litros y una cinta plástica, ayer se podíapercibir un fuerte olor a gas que sigue emanando del conducto que fue "parchado" y encintado para detener la presión. Desde la empresa Camuzzi se estudia la reparación final que demandará al menos 48 horas más.
Según pudo conocer El Patagónico, Camuzzi espera la llegada de una máquina especializada, de las cuales solamente hay dos en el país para trabajar en ese tipo de caño troncal.
Mientras tanto, el conducto fue anulado pero no impidió que el servicio permanezca habilitado normalmente. En ese contexto, ese sector de la Rivadavia se encuentra reducido a un solo carril, es decir el izquierdo, por donde ascienden los conductores en sentido a España. En tanto, la senda derecha y la vereda permanece cortada e impide el paso hacia el ingreso de la Escuela 83 que se encuentra en receso invernal, pero se desarrollan tareas administrativas en horario matutino y por la tarde.
También se ve afectado un tramo de la calle Belgrano, donde los transeúntes tienen que bajarse a la calzada para cruzar la avenida. Tampoco faltó ayer el automovilista que detuvo su vehículo por varios minutos en la senda peatonal de la Belgrano, aprovechando que ese sector está cortado y realizó sus trámites sin importarle los demás.
TRANSITADA ESQUINA
Hay que tener en cuenta además que por ese sector circulan distintas líneas de colectivos urbanos, tanto por Rivadavia como por Belgrano. Durante la jornada de ayer se repitieron los embotellamientos en ese lugar debido a la concentración de vehículos y el poco espacio que se observa.
A todo esto, los operarios de la empresa Clamex SRL continúan con las tareas para realizar el drenaje, donde tienen que colocar conductos que drenarán el agua del subsuelo de la Catedral hacia las bocas pluviales que se encuentran en la mencionada intersección céntrica.
Hay que recordar que la rotura del caño de gas se registró a las 16 del lunes cuando los trabajadores zanjeaban con una máquina retroexcavadora.
Minutos antes ya habían cortado un cable que alimenta el sistema de semaforización de esa esquina.
La contingencia que se extendió por unas cuatro horas produjo que se desalojaran todas las adyacencias debido a la cantidad de gas que salía del caño troncal.
Personal municipal de Tránsito se encargó de desviar la circulación por otras arterias y ordenar el gran caos vehicular en el radio céntrico.