A través de la perito que trabajó sobre la mecánica del hecho se estableció que en forma previa a las lesiones con arma de fuego que recibió Marcelo García, existió un forcejeo que pudo ser dentro o fuera de la camioneta que, entre otros, manejaba Adrián "Pepo" Currulef, quien está acusado por el homicidio. Ayer declararon once testigos y hoy lo hará el último antes de los alegatos.
La perito Zaira Cozzoli fue la última de los once testigos que declararon ayer en el juicio que se sigue contra Adrián "Pepo" Currulef, el delegado petrolero que fue acusado por el homicidio de Marcelo García, ocurrido el 27 de julio del año pasado en la zona de boliches de La Loma.
La testigo se refirió a la mecánica del hecho, tarea para la cual fue requerida. Al respecto y sobre la base de las vainas servidas encontradas del lado del conductor de la Toyota Hilux estacionada sobre Alvear, entre Ameghino y avenida Rivadavia, la vaina que se halló en la rueda delantera y el impacto que quedó en un comercio ubicado frente al vehículo, se determinó la trayectoria de los disparos. Mientras, el forcejeo cobró más fuerza con la fragmentación del espejo retrovisor de la puerta izquierda.
Tras las preguntas de las partes, la perito dejó entrever que los disparos se produjeron durante el forcejo.
Ayer también declararon más policías y se avanzó con la prueba forense. En total fueron once los testigos y uno será escuchado hoy antes de que se inicie la ronda de alegatos.
Hay que recordar que el tribunal está presidido por la juez penal Raquel Tassello y se completa con Américo Juárez y Mariano Nicosia. El Ministerio Público Fiscal está representado por el fiscal general, Adrián Cabral, mientras que el imputado viene recibiendo la asistencia técnica del defensor particular, Alejandro Fuentes.