Los presos investigados por incendio de un pabellón e intento de fuga denunciaron torturas

Se formalizó la investigación preparatoria de juicio contra los presuntos autores del incendio del pabellón de la comisaría de Sarmiento, sucedido el año pasado. En la audiencia los ocho reclusos tomaron la palabra y pidieron investigar sus denuncias contra los empelados policiales por los delitos de golpes y torturas.

Por pedido de la fiscalía, el juez Jorge Novarino formalizó una investigación preparatoria de juicio contra Edwin Nicolás Jaramillo (29), Mirko Alonso Gallardo (28), José Atilio Perán (30), Juan Carlos Barrientos (22), Diego Armando Jara (26), Ismael Antonio Payahuala (29),Fernando Adrián Artiles (24) y Miguel Rodríguez (30). Este grupo de personas, están sospechados de ser los autores del incendio del pabellón común de condenados de la comisaría de Sarmiento, el 20 de julio del año pasado. La parte investigadora, obtuvo un plazo de seis meses para concluir la investigación

Los internos Jara, Peran, Rodríguez y Artiles, participaron de la audiencia, mediante el sistema de videoconferencia desde la oficina judicial de Comodoro Rivadavia. El mismo mecanismo, utilizó Jaramillo, en el organismo judicial de Esquel. Barrientos y Gallardo, estuvieron presentes en la sala de audiencias de Sarmiento. En tanto, Payahuala, participó con el sistema de tele conferencia, desde el juzgado de paz de Rio Mayo.

La fiscal Laura Castagno señaló que se imputará a los sospechosos como presuntos autores de los delitos de daño doblemente agravado, por haberse ejecutado el hecho, en venganza a las determinaciones de las autoridades y por tratarse de bienes de uso público. A ello, agregó los delitos de incendio agravado por peligro de muerte, y tentativa de evasión.

La investigadora, solicitó un plazo de seis meses de investigación y la aplicación del protocolo único de identificación de personas. También requirió la medida de coerción de prisión preventiva.

En este contexto, los imputados utilizaron su derecho a declarar en esta etapa del proceso. En síntesis, coincidieron en señalar que la fiscalía debe investigar sus denuncias contra los empelados policiales por los delitos de golpes y torturas que los internos habrían sufrido en esa jornada.

En esta misma línea de pensamiento, del Ministerio Público Fiscal, Dr. Gustavo Oyarzun, consideró que la fiscalía no tuvo el buen tino de investigar las dos causas, en forma conjunta. En tanto, no objeto la pieza de apertura, aunque peticiono un cambio en la calificación, respecto al delito de incendio.

Luego de escuchar los pedidos de las partes, Novarino, resolvió tener por formalizada la investigación preparatoria de juicio, contra los ocho imputados, en orden a los hechos descriptos por la representante del Ministerio Publico Fiscal. Asimismo, hizo lugar a la calificación legal provisoria propuesta, la aplicación del protocolo y el plazo de investigación peticionado.

En tanto, el juez de garantías rechazo el pedido de aplicación de prisión preventiva propiciado por la parte investigadora.

EL INCENDIO E INTENTO DE FUGA

En la pieza de apertura de investigación, la fiscal Laura Castagno señaló que los hechos que investigara, ocurrieron el viernes 20 de julio del año 2018, en la comisaría local. Ese día, a las 18:45, los ochos detenidos se encontraban alojados en el Pabellón Comunitario de personas condenadas que cumplen pena privativa de libertad.

Según los investigadores, los policías a cargo del cuidado de los detenidos, habían rechazado el pedido de los internos para que los autorizaran a ingresar una pava eléctrica y un teléfono celular.

Los argumentos esgrimidos por las autoridades, se basaron que esos elementos son considerados peligrosos para la seguridad propia y de terceros. Asimismo, indicaron que están prohibidos por la normativa interna.

En este marco, los presos iniciaron una protesta. Para ello, utilizaron los rellenos de los colchones, almohadas y ropa de cama, que son provistos por la institución. También prendas de vestir de su propiedad, pinturas y papeles, que tenían para realizar artesanías varias.

Luego, con un encendedor, crearon varios focos ígneos dentro del pabellón y en el patio interno enrejado. En la denuncia, las autoridades, indicaron que los condenados dañaron las ventanas que comunican el pabellón, con el patio interno enrejado. Al ingresar a ese sector, cubrieron la cámara de seguridad con una remera. El objetivo, era evitar que el personal policial, pudiera tomar conocimiento de esta situación.

Cuando la policía advierte la existencia del incendio, convocó al personal de turno y a integrantes de otras divisiones. Asimismo, dieron aviso a bomberos voluntarios y autoridades sanitarias. Luego, los uniformados llegaron hasta el patio interno. En ese espacio, pudieron reducir a los condenados.

Los ocho internos, estaban con los rostros cubiertos y ejerciendo fuerza sobre la puerta que comunica al patio de la comisaría. Para la fiscalía, las intenciones del grupo de los ocho, era evadirse.

Finalmente, los condenados fueron reubicados, y los bomberos extinguieron el fuego. De acuerdo al informe de los peritos, el fuego de vastas proporciones, puso en riesgo de muerte, tanto a las personas procesadas, que se encontraban alojadas en la comisaría, como también a los que estaban prestando servicios allí.

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