Los principales imputados de la causa "Revelación" continuarán detenidos

Los exfuncionarios provinciales Víctor Cisterna y Pablo Oca, así como el empresario de la construcción Patricio Musante, seguirán con prisión preventiva por el término de seis meses. La única salvedad es que a Cisterna se lo someterá a una revisión médica debido a un cuadro agudo de hipertensión. En caso de que se determine que su estado de salud puede verse agravado con la prisión preventiva, se dispondría su arresto domiciliario. En otra audiencia de revisión también se confirmó la continuidad de la libertad del constructor Juan Carlos Villegas y la prisión domiciliaria del empresario comodorense Esteban Torraca.

En una audiencia solicitada por sus abogados defensores para que se morigere la situación procesal de cinco de los diez imputados de la causa “Revelación”, los jueces José García y Mirta Moreno convalidaron lo resuelto por el juez Sergio Piñeda, el viernes último por la madrugada, respecto de los exfuncionarios provinciales Víctor Cisterna y Pablo Oca y de los empresarios de la construcción Patricio Musante, Daniel Ruso y Juan Salaberry.

En la causa se investiga una presunta asociación ilícita conformada entre funcionarios provinciales y empresarios de la construcción para defraudar al Estado a través del otorgamiento de licitaciones de obra pública y de presuntos “retornos” de esos empresarios a los políticos como una devolución de favores.

Cisterna, Oca y Musante seguirán con prisión preventiva por el término de seis meses, con la salvedad de que al primero de los mencionados se lo someterá a una revisión médica debido a un cuadro agudo de hipertensión. En caso de que se determine que su estado de salud puede verse agravado con la prisión preventiva, se dispondría un arresto domiciliario, situación que queda latente en función del informe que realizarán los médicos del Cuerpo Forense de los Tribunales de Trelew.

Los abogados defensores habían pedido el arresto domiciliario y en el caso de Oca el ofrecimiento de colocársele una pulsera electrónica. Creen que no están en condiciones de entorpecer la investigación o de fugarse.

Fabián Gabalachis, abogado defensor de Oca, fue más allá y anticipó que la causa “se va a caer a pedazos” y que la calificación de asociación ilícita que conlleva una pena de efectivo cumplimiento y de allí la prisión preventiva, “es una extorsión para mandarles un mensaje a otras personas que en el futuro también pueden llegar a ser procesadas”.

Mientras, Ruso y Salaberry seguirán con arresto domiciliario por el término de tres meses. De esa manera ambos jueces rechazaron el pedido de los defensores de ambos con el objetivo de reducir ese plazo a un mes y con posibilidades además para que ambos empresarios puedan salir a trabajar a sus empresas. Esta postura no prosperó a criterio de los jueces García y Moreno.

LOS CASOS DE VILLEGAS Y TORRACA

En otra audiencia de revisión vinculada con la causa “Revelación”, los jueces de garantías José García y Mirta Moreno avalaron la decisión que el viernes a la madrugada dispuso el juez Sergio Piñeda sobre otros dos imputados. Fue al revisar la situación procesal de los empresarios de la construcción Juan Carlos Villegas y Esteban Torraca. El viernes el juez Piñeda había dispuesto la libertad para el primero de ellos –por un presunto error de la Fiscalía de no haber pedido una medida de coerción contra él- y el arresto domiciliario para Torraca.

Disconformes con esa decisión, los fiscales Marcos Nápoli y Héctor Iturrioz pidieron la realización de lo que se denomina una “audiencia de revisión de las medidas de coerción”, por lo que postularon la prisión efectiva para ambos.

Torraca fue defendido por los abogados Santiago Pedroso y Guillermo Iglesias, ambos de Comodoro Rivadavia. Mientras, Villegas fue defendido por el abogado penalista de Trelew, Emilio Galende.

La audiencia tuvo por momentos diálogos muy fuertes entre Galende y el fiscal Nápoli que en un reportaje radial lo había calificado al defensor de “zorro viejo” y en la audiencia de “anacrónico y vetusto”.

Ofuscado, Galende les hizo saber a los fiscales que su manera vehemente de litigar era el estilo profesional que lo distinguía y que en tal caso los representantes de la acusación “el jueves pasado se perdieron la oportunidad de solicitar medidas coercitivas contra Villegas” y que “esa confusión ya no tiene retorno”.

Consideró además que los fiscales “le faltaron el respeto al juez Piñeda al indicar que se había confundido producto del cansancio de una audiencia que duró 16 horas. Yo participé de toda la audiencia con 39 grados de fiebre y nunca me confundí. Los confundidos fueron los fiscales”, destacó entre otras consideraciones que merecieron un llamado de atención por parte del juez García, al punto tal que Galende pidió salir de la sala ante su evidente ofuscación.

En su resolución los jueces Moreno y García coincidieron en que “los representantes del Ministerio Público Fiscal equivocaron el camino porque reconocieron que producto del cansancio de la maratónica audiencia, nada dijeron de Villegas respecto de medida coercitiva alguna”.

Respecto de Torraca, el defensor Iglesias atacó la existencia de una asociación ilícita como fundamento de una pena grave justificativa de la prisión preventiva por peligro de entorpecimiento y riesgo de fuga. Se refirió al arraigo de su cliente y a su actitud permanente de colaborar con el proceso. En su resolución los jueces revisores decidieron que continúe sometido a proceso con la modalidad de arresto domiciliario.

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