Las múltiples escenas fueron captadas desde distintos barrios, en la costa atlántica y en la zona céntrica, donde el Gorosito complementó una postal diferente en esta incipiente primavera que se viene caracterizando por pocos días soleados.
Ante de que el arco multicolor apareciera con una inmensa y perfecta curva en el cielo, había caído un intenso chaparrón, pero repentinamente las nubes se alejaron para dar lugar a la figura con sus diferentes tonalidades, generando un halo de sensación, alegría, romanticismo y esperanza en la comunidad.