Macri inventa persecuciones para no perder protagonismo

"Los peronistas no andamos con gorra y uniforme soplándole a la Justicia infracciones o delitos de nuestros oponentes", dijo el partido que gobierna el país.

Cristina Kirchner tildó de “fake allanamiento” al procedimiento judicial que tuvo lugar este jueves en la quinta Los Abrojos, perteneciente a Mauricio Macri. Así definió la vicepresidenta a la medida, ordenada por el juez federal de Tres de Febrero, Juan Manuel Culotta, que se llevó adelante con el supuesto fin de constatar si el ex mandatario violó el aislamiento obligatorio tras su regreso de Europa para reunirse con tres intendentes bonaerenses.

En ese marco, Cristina Kirchner retuiteó el comunicado del PJ de la provincia de Buenos Aires, que también fue respaldado por el PJ porteño, que ofrece otra perspectiva sobre episodio, y lo coloca en línea con la trama de operaciones judiciales que caracterizaron al gobierno de Macri.

“Fake allanamiento. Esclarecedor comunicado del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires”, publicó Cristina Kirchner en su cuenta de Twitter. El mensaje adjunta un comunicado en repudio al “montaje” llevado a cabo en el domicilio de Macri.

A través del documento, el PJ de la provincia de Buenos Aires advirtió que el procedimiento fue una “nueva operación político-judicial” y manifestó que se trató de un “autoallanamiento tendiente a desacreditar al peronismo” para colocarlo “en la vereda de la persecución y de la intolerancia”.

DEMASIADAS COINCIDENCIAS

Más allá del comunicado, desde el juzgado aclararon que no se “allanó” la casa de Macri, como se dijo en un principio, sino que el procedimiento se realizó en el lugar donde estaban las cámaras de seguridad de Los Abrojos y nadie entró a la vivienda del ex presidente.

En el texto difundido por el PJ, se indicó que el juez Juan Manuel Culotta, quien ordenó el allanamiento, “es casualmente condiscípulo del colegio Cardenal Newman” del ex presidente, al tiempo que “fue designado, en forma irregular, juez electoral durante la gestión de Cambiemos para ejercer el control político directo en las elecciones”.

“El motivo procesal difundido en las redes sociales y en los medios afines al macrismo es falso. Los peronistas no andamos con gorra y uniforme soplándole a la Justicia infracciones o delitos de nuestros oponentes, a quienes les damos pelea en la discusión de ideas y en las urnas”, remarcó el comunicado.

El texto del PJ bonaerense, amplificado en las redes de CFK, no fue más que una respuesta a la estrategia mediática desplegada por Juntos por el Cambio tras el allanamiento. Tanto la medida ordenada por el juez Culotta como la reacción de Juntos por el Cambio, sobre todo el sector más duro que aprovechó la noticia para victimizar a su jefe, tuvieron enorme difusión. A la cabeza se puso otra vez Patricia Bullrich, que acusó a la propia Cristina Kirchner de haber “ordenado” la medida.

Por eso dentro del comunicado el PJ bonaerense lamentó que “la interna de la oposición comience a dirimirse mediante maniobras judiciales que buscan oxigenar el liderazgo decrépito de alguien que no se resigna a aceptar que otros dirigentes de su espacio sean más valorados que él”, en obvia referencia a Horacio Rodríguez Larreta.

En ese contexto, resaltó el documento que “los perseguidos por la intolerancia antiperonista renovada durante los cuatro años de Macri han sido nuestros compañeros y compañeras, que debieron soportar el vejamen de la prisión preventiva justificada por la doctrina Irurzun y, fundamentalmente, nuestra compañera, Cristina Kirchner, sobre quien descargaron todo el odio oligárquico y mendaz a través de jueces y fiscales prevaricadores”.

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