Lionel Messi seguramente querrá olvidarse pronto de este errático partido ante Islandia. Fue su peor partido en mundiales y lo coronó errando un penal.
Lejos del área, mal en los tiros libres y muy marcado, lo de “La Pulga” hizo recordar al partido en el que la Roma eliminó al Barcelona por Champions League. Tuvo cinco tiros al arco y ninguno inquietó.
A su cuarto Mundial, Messi llegaba después de una temporada en la que creció como jugador aportándole volumen de juego al Barcelona que ganó con comodidad La Liga y la Copa del Rey.
La carta ganadora del equipo de Jorge Sampaoli hoy fue una sombra de todo lo que puede dar.