La directora general del Hospital Zonal de esta ciudad, Patricia Zari, confirmó a El Patagónico que a las 16:37 y debido a las gravísimas e irreversibles heridas, dejó de existir Vanesa González (34). La mujer ayer se prendió fuego rociando su cuerpo con combustible, siendo infructuosos los denodados esfuerzos de los médicos que procuraban mantenerla con vida en la Unidad de Terapia Intensiva del mismo nosocomio.
Según informó la doctora, González presentaba quemaduras en el 95% de su cuerpo, en algunos casos de cuarto grado, y su cuadro clínico extremadamente crítico hacía imposible su derivación a un centro especializado en quemaduras de la Capital Federal.
Sin poder resistir la gravedad de las lesiones, Vanesa sufrió un “fallo multiorgánico secundario al síndrome inflamatorio por las quemaduras”.
Vanesa tenía cinco hijos y vivía en el barrio José Koltum de Caleta Olivia, fue su propio exesposo el testigo de la autoflagelación de la mujer. Según señaló el mismo al personal policial que investiga los pormenores del hecho, él llegaba a su domicilio de la calle Francia al 2934 cuando ve a la mujer en la puerta, esperándolo y tras cruzar algunas palabras saca de su bolso una botella que contenía combustible, se rocía y se prende fuego.