La reunión en Buenos Aires entre el gobernador Mariano Arcioni, Sergio Massa, Wado de Pedro, diputados provinciales oficialistas y opositores y representantes sindicales abrió la puerta para convocar a la iglesia de Chubut para intentar resolver la crisis que paraliza el sistema educativo, sanitario y judicial, entre los más importantes.
En este marco, comenzaron a alzarse voces de la iglesia. El obispo de Esquel, José Slaby, dejó entrever que hay carencias en la búsqueda de soluciones a este conflicto.
“Me parece que hay falta de capacidad, o no hay capacidad”, cuestionó Slaby, quien agregó que lo que más le preocupa “son los más desprotegidos que son los pobres y los niños”.
“Han perdido y siguen perdiendo tantas horas de clases, lo que produce también una angustia para los padres de los niños porque sus hijos no estudian”, remarcó el obispo.
Consideró que “alguien tiene que aflojar un poquito”, fundamentalmente porque hay que respetar “el derecho a estudiar”, al que consideró “un derecho fundamental”.
Lamentó esta situación y realizó un llamado para “no dejar a los niños sin educación porque estamos hipotecando su futuro”. En la misma tónica indicó que “muchos niños han perdido este año” y sembró un interrogante: “Cuando terminen la escuela, ¿dónde irán a estudiar?”.
SEÑALES Y CERTIDUMBRE
Slaby advirtió que la escalada del conflicto entre el Gobierno y los trabajadores debe terminar, por lo cual solicitó “resolver este problema cuanto antes”.
“Es necesario que se resuelva también para darle una señal a la gente y que sepa cómo será su futuro”, señaló el obispo de Esquel, que requirió “un llamado a un diálogo profundo entre la clase política”.
El obispo graficó que debe existir un acercamiento entre todos los sectores, “más allá de los colores políticos” y dijo que en caso de ser necesario “la iglesia está dispuesta a acompañar el diálogo”.
Fuente: El Chubut