Peña descartó cualquier intento de acercamiento de Macri a Moyano

"Yo me voy a sentar con el presidente si cree que necesita sentarse conmigo para encontrar alguna solución a algún conflicto. Eso no quiere decir que él esté de acuerdo conmigo y yo esté de acuerdo con él", manifestó el gremialista. En respuesta, el jefe de Gabinete afirmó que el dirigente sindical no debería tener al presidente como interlocutor "para hablar de temas judiciales".

El líder camionero Hugo Moyano afirmó ayer que “por supuesto” se reuniría con el presidente Mauricio Macri si este lo convocara a un encuentro, pero el jefe de Gabinete, Marcos Peña, descartó de plano esa posibilidad y dijo que el dirigente sindical –investigado en una causa por presunto lavado de activos- no debería tener al primer mandatario como interlocutor “para hablar de temas judiciales”.

“Yo me voy a sentar con el presidente si cree que necesita sentarse conmigo para encontrar alguna solución a algún conflicto”, señaló Moyano en declaraciones a radio La Red, un día después de la masiva movilización que se concentró ayer en la avenida 9 de Julio, pero enseguida aclaró: “eso no quiere decir que él esté de acuerdo conmigo y yo esté de acuerdo con él”.

Al ser consultado en radio La Red sobre la posibilidad de sentarse a una mesa con Macri, el secretario general del Sindicato de Choferes de Camiones señaló: “por supuesto, tengo la responsabilidad de un gremio importante y tengo la obligación de hacerlo. No puedo negarme, si esto ocurriera. Por supuesto que me sentaría”.

La posibilidad del diálogo entre el líder gremial y el presidente quedó rápidamente congelada por las declaraciones de Marcos Peña, quien en la misma emisora que habló Moyano descartó esa chance.

“No sé cuál sería el tema (de una eventual reunión) en este contexto. Si nos guiamos por el discurso de ayer (miércoles), para hablar de temas judiciales no es la persona con quien tiene que juntarse. Es otro poder, no es el Poder Ejecutivo”, indicó el jefe de Gabinete.

Peña aclaró: “no hay ni un pedido (de reunión) ni una cuestión puntual” y que además el “ámbito natural” para el diálogo entre los sindicatos y el Gobierno es el Ministerio de Trabajo, que “analizará si hay una demanda puntual”.

Las discrepancias entre Moyano y Peña fueron más allá de la posibilidad de reunión entre el líder camionero y Macri, y se replicaron en el análisis que cada uno de ellos hizo sobre la marcha del miércoles.

El día después de la marcha, Moyano destacó que la manifestación fue “multitudinaria”, que se desarrolló “con todo el orden y el respeto a la democracia”, y que eso “demuestra claramente que los trabajadores somos democráticos y no desestabilizadores”.

Agregó: “la gente, con su presencia masiva, demostró que el Gobierno está haciendo algunas cosas que la perjudican”. Además, ante una consulta acerca de cuál fue la causa por la que rompió su relación con el oficialismo, lo atribuyó a “la falta de respuesta” del gobierno nacional a los reclamos de los trabajadores.

En cambio, el jefe de Gabinete dijo que en la protesta “no había un elemento puntual”, sino que “la consigna principal tenía que ver con cuestiones judiciales” que enfrenta Moyano.

Peña añadió que el Gobierno observó con “mucha tranquilidad” el desarrollo de la protesta, y apeló a la ironía al señalar: “la única que faltó en el palco fue Cristina Kirchner”.

Enlazó otra crítica, al señalar: “muchos de los que estaban en el palco nos dejaron en muy malas condiciones por corrupción, por falta de crecimiento, de institucionalidad, de infraestructura”.

El jefe de Gabinete rechazó la metodología de protesta de Moyano y remarcó que si el referente gremial de los camioneros, “o quien sea, cree que por armar una marcha para transmitir un mensaje a los Tribunales está por encima de la ley, se equivoca de país o de tiempo, porque eso cambió: el país sigue y seguimos trabajando”.

Moyano, por su parte, advirtió “si el Gobierno dice que no pasa nada” tras la marcha del miércoles, “está promoviendo que la gente haga cada vez más reclamos con más firmeza”.

El exsecretario general de la CGT no descartó la convocatoria a un paro, aunque no la ubicó en el corto plazo.

“No se ha discutido ni conversado todavía” la posibilidad de llamar a un paro, explicó Moyano, pero sostuvo: “de cualquier manera, si no hay respuesta a nada o si la respuesta es reaccionar en contra, evidentemente tarde o temprano la gente se cansa y recurre a la legitimidad y lo que establece la Constitución”.

Finalmente, lanzó una crítica a los dirigentes gremiales que no se sumaron el miércoles a la protesta, al sostener: “la dignidad tiene que vencer el miedo, porque si tienen miedo de participar evidentemente se pierde la dignidad, y lo peor que le puede pasar a un ser humano es perder la dignidad”.

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