Personal en stand by, empresas con deudas y expectativa de inversiones

Las empresas de servicios petroleros de la Cuenca del Golfo San Jorge vivieron un año de recuperación comparado con 2020, pero todavía hay un porcentaje de trabajadores que rota en los yacimientos y la actividad no llega al 100%. Existen compañías que arrastran problemas económicos. La esperanza de inversiones para dejar atrás una de las peores crisis de la historia de la región.

El año 2020 marcó el inicio de la pandemia y el comienzo de una serie de problemas económicos en todo el mundo. Una de las industrias más golpeadas fue la hidrocarburífera. Los valores de la cotización del petróleo llegaron a valores históricos a la baja y la falta de consumo generó que muchas refinerías dejaran de trabajar.

Argentina no estuvo exenta y la Cuenca del Golfo San Jorge sufrió los golpes del coronavirus. El 2020 se despedía con la esperanza del plan de vacunación. El proceso de inmunización avanzó rápidamente en la región permitiendo que bajaran los casos y que la industria volviera a trabajar con ciertos cuidados.

“Eso generó que se volviera prácticamente a la normalidad. Se siguen manteniendo algunos protocolos de distanciamiento en el transporte o en los comedores, pero se pudo volver a prácticamente a la normalidad de trabajar y operar. No estamos al 100%, pero si casi es una normalidad como la que teníamos antes de la pandemia”, sostuvo Gustavo Twardowski, presidente de la Cámara de Empresas Regionales de Servicios Petroleros de la Cuenca del Golfo San Jorge.

Que la actividad no esté al 100% implica una serie de cuestiones: hay un porcentaje de personal que está stand by, que tiene que rotar en todas las operadoras; las compañías tienen deudas que afrontar y que las esperanzas estén depositadas en las inversiones para 2022.

CONSEGUIR UN RESPIRO

EL 2021 fue un año de recuperación. Ese es el diagnóstico que se hace en la industria hidrocarburífera. “Lo que se vivió en el 2020 fue muy crítico: nunca habíamos pasado una crisis de esta magnitud. Habíamos tenido problemas en el precio del barril, pero nunca habíamos tenido que parar la producción. Prácticamente tuvimos sin actividad tres meses y eso fue muy crítico. Y gracias al esfuerzo de todos los actores de la industria, las operadoras, los gobiernos y los sindicatos pudimos sobreponernos a la crisis”, destacó Twardowski en diálogo con El Patagónico.

Es que todavía se siguen sufriendo los golpes del coronavirus. “Las empresas están más o menos endeudadas. La pandemia ha dejado secuelas en las empresas. Este año fue un poco de recuperación de volver a la actividad, de retomar nuevamente. No hemos podido volver a los valores que teníamos en la prepandemia, pero si pudimos volver a una actividad casi normal”, subrayó.

“Estamos cerca de una actividad que sea rentable. Sin embargo, hay empresas que tienen serios problemas con endeudamiento, que tienen que sanear esos inconvenientes para continuar operando”, alertó.

EL PANORAMA EN SANTA CRUZ NORTE

En junio se confirmó la compra de los activos de Sinopec por parte de la Compañía General de Combustibles (CGC). Esta acción significó una grata noticia para la Cuenca del Golfo San Jorge y un alivio para la parte norte de Santa Cruz teniendo en cuenta que la operadora china venía de años de desinversión y que los yacimientos estaban prácticamente parados.

Ahora, el holding liderado por Eduardo Eurnekian espera que la Legislatura de Santa Cruz apruebe la prórroga de concesiones donde se compromete a invertir 1100 millones de dólares en los próximos 10 años generando que se pase de 500 empleados a 1800 trabajadores en los primeros tres años.

La Cámara está expectante a que este acuerdo se apruebe para que la parte sur de la Cuenca del Golfo San Jorge vuelva a ser competitiva. “El anuncio generó expectativas. En los yacimientos de Sinopec, la actividad había caído muchísimo si lo comparábamos con los niveles que supimos tener en otro momento. La caída de la actividad había sido brutal y, prácticamente, no había inversión. Los yacimientos estaban abandonados y que una empresa de capitales nacionales haya comprado los activos y esté dispuesta a invertir es sumamente auspicioso”, detalló Twardowski.

Sin embargo, el presidente de la Cámara de Empresas Regionales de Servicios Petroleros de la Cuenca del Golfo San Jorge fue cauteloso y manifestó que la última palabra la tienen los legisladores santacruceños. “Obviamente tienen que firmar una extensión con el Gobierno para poder recuperar las inversiones, pero el solo hecho de tener intenciones de invertir en una cuenca madura y en el norte de Santa Cruz es positivo y genera expectativas. Después hay que ver si el plan de inversiones es aprobado por la Legislatura de Santa Cruz”, consideró Twardowski.

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