Piden justicia por la muerte de un bebé en un jardín y por un hombre asesinado

Decenas de personas protagonizaron al promediar la tarde del viernes una marcha de silencio por la avenida San Martín de Caleta Olivia para visibilizar sendos pedidos de justicia por la muerte de un bebé en un jardín maternal privado ocurrida el martes 16 de julio y por el asesinato de Ramón Bazán, de 44 años, quien fue apuñalado el sábado 27 del mismo mes.

Caleta Olivia (agencia)

Dante Rúa y Gabriela Brandán, padres de Joaquín, que solo tenía tres meses, acusan al personal de un jardín maternal privado del barrio 26 de Junio, de negligencia en su cuidado.

Según dijeron, le habrían dado la mamadera y luego lo acostaron sin los recaudos habituales y por ello sufrió una broncoaspiración.

El bebe falleció a las pocas horas de ser trasladado con urgencia al Hospital Zonal, cuando se encontraba en la Unidad de Terapia Intensiva Infantil.

Sus jóvenes padres aseguraron a medios periodísticos que era un bebé sano y que no sufría ninguna patología. Prueba de ello fue la gigantografía que mostraron en la marcha. Era una imagen que le habían tomado el día anterior a su muerte y se lo veía con su carita sonriente.

Aseguran que su deceso se produjo por una negligencia de quienes tenían la responsabilidad de cuidarlo mientras ellos como padres se encontraban en sus respectivos trabajos.

Ambos brindaron desgarradores testimonios poco antes de que se iniciara la caminata que tuvo su concentración en la plazoleta del Gorosito y finalizó en el mismo lugar.

Dante rompió en llanto cuando contó que al realizar un viaje en su auto a la ciudad de Sarmiento para reunirse con sus familiares llevó el sonajero del bebé y lo hizo sonar para recordar momentos de felicidad con el único hijo que tenían. Gabriela agregó que el dolor que sienten es inmenso y que confían en que la justicia esclarecerá qué ocurrió con su hijo.

POR RAMON BAZAN

El otro pedido de justicia simultáneo fue por Ramón Bazán, empleado municipal que se desempeñaba como soldador y quea media mañana del sábado 27 de julio llegó al Hospital Zonal conduciendo su propio auto, con una herida de arma blanca en el pecho.

Caminó algunos metros y se desvaneció antes de alcanzar la sala de guardia y pese a los denodados esfuerzos de los médicos, dejó de existir.

Por este crimen, el miércoles 31 de julio, el juez de instrucción Gabriel Contreras ordenó a la policía detener a un sospechoso identificado como Daniel Robledo, quien se negó a prestar declaración testimonial.

El hermano de la víctima, Miguel Bazán, consideró que hay otras personas involucradas en el asesinato y aunque se abstuvo de dar nombres, era probable que se refería a por lo menos dos mujeres, cuyas responsabilidades se estarían evaluando en el ámbito judicial.

Además de familiares, entre el grupo de personas que enarboló pancartas por Ramón Bazán, se encontraban numerosos deportistas que pertenecen al club PV que forma parte de la Liga de Fútbol de los Barrios, del cual la víctima fue jugador y más tarde activo colaborador y dirigente.

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