En la fiesta de la Fruta Fina, el gobernador Torres volvió a tomar nota de primera mano de las inquietudes productivas para recuperar a la Comarca Andina, una zona de belleza natural privilegiada que fue abandonada por el Estado chubutense en los últimos años. Ratificó que hay “músculo” para no resignar derechos y encolumnó en su cruzada a intendentes de distinto signo político, en un ejercicio de liderazgo que ejerce sin intermediarios ni prejuicios.