El economista le dijo al diario estadounidense Washington Post que el piloto parecía avergonzado. Además, escribió en su cuenta de Facebook que la experiencia fue "increíble" y que lo hizo reír.
El profesor de la Universidad de Pennsylvania había abordado un avión de Philadelphia a Syracuse, Nueva York, el jueves, en camino a Ontario, Canadá, donde debía dar una conferencia.
El profesor de la Universidad de Pennsylvania había abordado un avión de Philadelphia a Syracuse, Nueva York, el jueves, en camino a Ontario, Canadá, donde debía dar una conferencia.
Antes de que el vuelo despegue, la mujer que iba a su lado entregó una nota a uno de los tripulantes de cabina. Al inicio, dijo que no se sentía bien, pero luego les comunicó sus sospechas sobre los garabatos de Menzio.
"La mujer apenas me miró, apenas miró mi escritura de fórmulas misteriosas y concluyó que me estaba preparando para algo que no era nada bueno", dijo el profesor. "Debido a eso, todo un vuelo fue retrasado", agregó.
"La mujer apenas me miró, apenas miró mi escritura de fórmulas misteriosas y concluyó que me estaba preparando para algo que no era nada bueno", dijo el profesor. "Debido a eso, todo un vuelo fue retrasado", agregó.