Marisol tiene 25 años llegó al colegio Guido y Spano, y no lograba captar la atención de sus alumnos, todos concentrados en el juego de realidad aumentada furor en todo el mundo "Pokémon Go".
"Los chicos son muy afectuosos, y siempre que entro al aula se me acercan y me saludan. Pero un día ingresé y nadie me registró, estaban todos con el celular buscando pokemones, o hablando sobre cómo atraparlos", relató Marisol al diario Rosario3.
Además, contó: "tenía que dar la segunda ley de Mendel, y ahí se me ocurrió la poke-genética, que consistía en cruzar distintos pokemones y determinar las características, algunas dominantes y otras recesivas, y que ellos hicieran los entrecruzamientos".
Los chicos quedaron sorprendidos. Algunos le preguntaban si era un chiste, otros se entusiasmaban y hasta la llamaban "Poke-Profe". "Primero vimos el ejemplo con la teoría de Mendel y después la adaptación. Lo entendieron y lo pudieron hacer", detalló.
Lejos de criticarla, sus colegas la empezaron a contactar para que les pase la idea. "Creo que así se puede aprender más", reflexionó.