Junto a sus familiares, policías y penitenciarios se movilizaron este lunes desde la Plaza 20 de Noviembre, minutos después de las 11, avanzado por avenida Independencia para detenerse algunos minutos en plazoleta del Gorosito y desde allí continuar hasta el patio de la Dirección Regional Zona Norte, para luego retornar al punto de partida.
Esta vez, al frente de la marcha fueron el padre y otros familiares del subcomisario Gabriel Trujillo, quien luego de agonizar tres días, falleció el 2 de junio como consecuencia de las graves heridas que sufriera al ser atropellado en la Ruta 12 por un auto conducido por un joven en avanzado estado de ebriedad.
Trujillo se dirigía con su moto hacia Cañadón Seco a cumplir un servicio de adicional que le permitiera compensar el bajo salario que percibía como oficial de la fuerza de seguridad.
Su muerte potenció el ya creciente malestar en todo el personal de la Policía y del Servicio Penitenciario, lo cual derivó en un masivo acuartelamiento en toda la provincia, el cual promedia el 90% en toda la provincia desde hace más de una semana.
En su memoria, sus camaradas volvieron a rendirle un minuto de silencio en tanto que sus familiares, entre ellos su padre Juan que arribó desde Piedra Buena, dijo a medios periodísticos que se está pidiendo al juez de instrucción, Marcos Pérez Soruco, que recaratule la causa como “homicidio con dolo eventual”
ESPERAN UNA MEJOR PROPUESTA
En tanto, los autoconvocados que tienen sus representantes en el Consejo del Salario, esperan que el gobierno les ofrezca este martes una propuesta superadora, teniendo en cuenta que ya rechazaron todas las anteriores.
El vocero local, Néstor Muñoz, dijo que hasta ahora el conflicto permanece sin cambios y confirmó que las medidas de protesta continuarán hasta conocer el resultado de la próxima instancia de negociación.
Asimismo, calificó la protesta como un hecho sin precedentes en la historia institucional de la provincia ya que nunca hubo un reclamo de estas dimensiones en la fuerza policial y penitenciaria.
Adicionalmente, manifestó que pese a la protesta los efectivos continúan garantizando las intervenciones que requieren respuesta inmediata, es decir en casos de urgencia, como ocurrió el domingo en Pico Truncado cuando se amotinaron los internos de una comisaría y personal de Infantería que se hallaba con medidas de fuerza igualmente intervino para sofocar la revuelta.
En tanto, ante las escasas rondas de patrullaje policial, en la zona urbana de Caleta Olivia se cuenta con una reducida vigilancia de personal y móviles de Prefectura Naval y Policía Federal, mientras que efectivos del Escuadrón 41 se hicieron cargo del control vehicular en el límite provincial donde se encuentra la Comisaría Ramón Santos (foto).