Santiago Muzio renunció a la dirección de la Casa Argentina en París luego de una gestión atravesada por denuncias de estudiantes, cuestionamientos de académicos y reclamos por el funcionamiento de la residencia universitaria.
Su salida se produce además a pocos días de una nueva visita del presidente Javier Milei a Francia, prevista para fines de septiembre, en un contexto en el que las controversias alrededor de la institución ya habían comenzado a tener repercusión fuera de Argentina.
Muzio había asumido la conducción de la Casa Argentina, ubicada dentro de la Cité Internationale Universitaire de París, en 2024. Desde entonces, distintos residentes denunciaron restricciones en el uso de espacios comunes, decisiones discrecionales y presuntas situaciones de persecución por motivos ideológicos.
Reclamos de estudiantes y académicos
Las críticas se profundizaron después de que más de mil académicos, escritores y artistas de Argentina, Francia y otros países firmaran una carta reclamando su renuncia.
En ese documento también se plantearon cuestionamientos sobre reformas realizadas en el edificio y se reclamó una auditoría administrativa, contable y técnica para determinar cómo se utilizaron determinados fondos.
Otro de los episodios que generó mayor rechazo fue el retiro de una placa en homenaje a los desaparecidos durante la última dictadura argentina. El hecho derivó en nuevas manifestaciones de residentes y organizaciones vinculadas con la memoria y los derechos humanos.
Según los testimonios recogidos en la nota original, varios estudiantes que participaron de actividades por el Día de la Memoria dejaron posteriormente la residencia y denunciaron haber sido víctimas de persecución política.
La polémica llegó a Francia
La situación también había comenzado a generar preocupación dentro de la propia Cité Universitaire.
En julio, el Ayuntamiento de París solicitó al Gobierno francés que analizara lo que ocurría en la Casa Argentina y que la cuestión fuera abordada con las autoridades de Buenos Aires.
La residencia forma parte de un complejo internacional que aloja cada año a miles de estudiantes, investigadores y artistas de distintas nacionalidades, y que tiene entre sus principios declarados la convivencia, la diversidad y la no discriminación.
Muzio había sido cuestionado además por negarse a firmar la Carta de Valores de la institución, documento que establece principios vinculados con los derechos humanos, la igualdad y la prohibición de la discriminación.
Quién lo reemplazará
La renuncia fue confirmada por fuentes oficiales y el Gobierno nacional designará en su reemplazo a Alfredo Mario Soto, abogado, profesor universitario y especialista en Derecho Internacional Privado.
La salida de Muzio se conoce en la previa de la visita de Milei a Francia y mientras continúa abierta la discusión sobre el funcionamiento y la conducción institucional de la Casa Argentina en París.