El Ministerio Público Fiscal de Chile fue quien dio a conocer la situación a través de su sitio oficial. Según detalló allí, un hombre que tiene adicción a las drogas le robó el teléfono al hombre que fue identificado como Claudio Toro Peña.
Cuando el hombre advirtió la gran cantidad de pornografía infantil que había en el aparato decidió llevar el material a una ONG que trabaja con niños y le contó lo sucedido.
En la tarjeta de memoria los efectivos encontraron 401 fotografías y videos de alto contenido sexual con menores de edad, algunos niños lactantes y hasta con la hija de su pareja de ocho años.
La fiscal del caso destacó la actitud del ladrón que confesó su crimen para denunciar un delito más grave.