El cuerpo de Milagros Noemí Cabrera, de 30 años, fue encontrado sin vida en un descampado en Villa Rosa, partido de Pilar, en el norte del conurbano bonaerense. La desaparición de Milagros había sido denunciada el viernes por la noche y su cuerpo fue encontrado en la madrugada del domingo. Pocas horas después, un expenitenciario quedó detenido como sospechoso del crimen.
La familia denunció la desaparición de Cabrera horas después de que el viernes, alrededor de las 21, saliera desde su casa, en el barrio Grosso, rumbo a su trabajo en la localidad de Matheu. El hallazgo de su cuerpo ocurrió en un descampado cercano a la Ruta 25.
La joven se encontraba boca arriba, con un fuerte golpe en la cabeza y vestida con la misma ropa con la que había salido a trabajar, según la denuncia de su familia. El lugar estaba a 60 metros de una parada de colectivo, en un terreno que separa dos plantas industriales.
A la mujer no la encontró la policía sino su hermano y una expareja de ella a las 2.30 del domingo. Desde su desaparición, salieron a recorrer la zona de camino a su trabajo. La joven de 30 años había dejado de contestar los mensajes y llamadas a su celular desde el viernes. Efectivos de la DDI San Isidro entrevistaron al teniente de Policía Diego Fernando Vizgarra, quien afirmó que la joven había sido vista por última vez el viernes 31 de julio, motivo por el que junto con la familia radicó la denuncia por “averiguación de paradero”.
Tras el hallazgo del cuerpo, agentes de la Sub DDI de Pilar, la Policía Departamental de Seguridad Pilar y la Comisaría 6 de Villa Rosa recogieron testimonios en la zona y se pidieron los registros de las cámaras de seguridad públicas y privadas. La causa quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 2 de Pilar, que delegó las tareas de investigación, el relevamiento de testimonios y el análisis de las imágenes en efectivos del Grupo Táctico Operativo de la Comisaría Sexta y de la DDI San Isidro.
Pocas horas después, a partir del análisis de las imágenes de las cámaras que permitieron seguir el recorrido del presunto autor del femicidio, se allanó el domicilio de un hombre de 36 años en la calle Saavedra Lamas y se lo detuvo como sospechoso del crimen. Se trata de Luis César Navarro, un exagente del Servicio Penitenciario Bonaerense que, según la investigación, presentaba rasguños en el cuello y la nuca compatibles con un intento de defensa de la víctima.
Durante el procedimiento, los investigadores secuestraron un teléfono celular con funda transparente, prendas de vestir, una gorra, un par de zapatillas y 50 pesos uruguayos.
El mismo viernes por la noche, Navarro había denunciado el robo de un celular y aseguró que dos hombres lo habían golpeado en la cabeza para quitárselo. El aparato fue hallado en el descampado donde apareció el cuerpo de Milagros y los investigadores concluyeron que la denuncia buscaba construir una coartada para encubrir el crimen. También corroboraron que el teléfono denunciado como robado tenía características compatibles con el dispositivo secuestrado durante el allanamiento.
Navarro había prestado servicios entre 2015 y 2023 en la Unidad 21 de Campana del Servicio Penitenciario Bonaerense y fue dado de baja por problemas psiquiátricos.