Cuentan que 100 mil homosexuales fueron perseguidos entre 1933 y 1945 por el régimen nazi, encarcelados en campos de concentración, donde muchos murieron y fueron sometidos a torturas, y en algunos casos a experimentos.
Esto es parte de lo que trata “El Triangulo rosa”, documental realizado por los directores Ignacio Steinberg y Esteban Jasper, que se proyectará esta noche a partir de las 21, en el Espacio INCAA Km 1.810 del Cine Teatro Español.
El film se centra en la vida de Carl Vaernet, un médico danés, mayor de las SS que experimentó con hombres gay en el campo de concentración de Buchenwald, buscando la supuesta cura a la homosexualidad.
El trabajo incluye entrevistas en Dinamarca, Alemania, Inglaterra y Argentina, e incluso cuenta con el testimonio de Jan Vaernet, nieto del médico que una vez terminado el régimen logró escapar de Alemania y radicarse en Argentina, donde usó el nombre “Carlos Pedro Vaernet” y llegó a ser contratado por el Ministerio de Salud, trabajando en el sector de Higiene Pública y abriendo luego una clínica privada en el barrio de Palermo.
“El Triángulo rosa” tiene una hora de duración e indaga en esa temática poco difundida, que buscaba “curar” a los homosexuales, “transformarlos” en heterosexuales para que pudieran tener hijos y acrecentar la raza aria.
El experimento incluyó ultrasonidos, implantes de glándulas artificiales e incluso castraciones, según explicó Jasper, uno de los directores.
GALLOS Y GALLINAS
“Vaernet comenzó a sacar conclusiones a partir de investigaciones con gallos y gallinas que había empezado un genetista llamado Knud Sand. Según el trabajo de Sand, al aplicarle testosterona a las gallinas les crecía la cresta y comenzaban a aparecer caracteres secundarios masculinos, por lo cual infirió que a los homosexuales les faltaba hormona masculina. Creó entonces una glándula artificial con la que inyectaba testosterona en el cuerpo de los pacientes, con el objeto de variar su orientación sexual. Vaernet fue mucho más allá. Eso es parte de lo que revela el documental”, agregó.
El experimento fue conocido gracias al investigador estadounidense Richard Plant, que en 1986 escribió “El triángulo rosa”, es decir 21 años después de la muerte de Vaernet, quien falleció en Argentina en 1965 cuando estaba a punto de volver a Dinamarca.