Se desconoce el origen de las llamas que, favorecidas por el intenso viento de superficie, tuvieron un frente irregular de unos doscientos metros y avanzaron cerca de dos mil metros.
Fue sofocado en menos de dos horas y no habría afectado instalaciones petroleras, pero sí causó la destrucción de vegetación autóctona.
El operativo de combate del fuego involucró a bomberos y personal policial de Cañadón Seco y brigadistas de empresas petroleras, las que también aportaron máquinas viales para crear cortafuegos.