"Uno está rodeado de varones y necesita cariño", dice el sacerdote Fernando Yañez en un pasaje del audio. En agosto, la jueza Paula Arana, del primer Juzgado de Instrucción de San Rafael, procesó a Yañez, lo inhibió y ordenó un embargo de 20.000 pesos en una causa donde la Dirección de la Niñez, Adolescencia y Familia lo acusó de "abusos sexuales" contra dos jóvenes. Pero el cura quedó libre tras el pago de una fianza y continuó al cuidado de los menores.
En una provincia que no logra salir de la conmoción por las denuncias de abusos sexuales contra chicos sordos, en las últimas horas se conoció a través de Canal 7 de Mendoza un audio en que el Yañez admite los delitos por los que fue procesado. En la grabación, se escucha a dos internos que interpelan al sacerdote por haber manoseado a dos adolescentes cuando dormían.
"Yo lo vi, padre, cuando se sacó la ropa, yo vi que le tocaba el traste, tuve que hablar porque la situación no da para más, nadie lo está juzgando pero si le pinta eso, si le gustan los hombres, usted deje los hábitos", comienza pidiéndole uno de los jóvenes a Yáñez en la grabación. Y lo que viene después sorprende a todos.