El despido de antiguos operarios fue la gota que rebalsó el vaso para los empleados de Lufkin Argentina, compañía que en Comodoro Rivadavia tiene la planta más grande de Sudamérica donde fabrican equipos bombeo que luego se montan en los diferentes yacimientos petroleros del país.
Desde ayer por la mañana, más de 80 trabajadores mantenían un bloqueo en el ingreso a la planta exigiendo la reincorporación de trabajadores despedidos.
Tras mantener una reunión con la empresa y luego llevar adelante una asamblea con los trabajadores se decidió acatar la conciliación obligatoria y mañana a las 10:00 se llevará adelante la primera audiencia en la subsecretaría de Trabajo.
Juan Linares, delegado de la UOM declaró a El Patagónico que "se retrotrajeron los despidos, estamos optimistas de cara a lo que se viene, esperemos que salga todo bien".