Un video para vender una casa se convirtió en la mejor película de terror

Con el objetivo de que los potenciales clientes puedan hacerse una idea de los espacios que ofrece la casa, el propietario decidiÓ colgar un vídeo. Pero no uno cualquiera, sino uno que pone los pelos de punta y ya lo vieron más de 250 mil personas. Mirá el video.

Marco Leonato es el director de 'El Trabajo', un corto de terror grabado en un chalet ubicado en Salamanca, España y que ahora está a la venta. Con el objetivo de que los potenciales clientes puedan hacerse una idea de los espacios que ofrece la casa, el propietario decidió colgar un vídeo.

No colgó un video cualquiera para hacer la venta de la casa, sino que subió las pruebas de cámara filmadas para el corto de terror realizado hace dos años. El resultado da tanto miedo que en Twitter ha superado las 250.000 visitas en tan solo dos días.

EL VIDEO

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El perfil de Twitter dedicado a las creaciones de terror, Horror Losers, compartió el vídeo del anuncio sorprendido por la cantidad de elementos relacionados con el miedo que contienen sus imágenes.

Y es que, más que un vídeo que trata de mostrar las bondades de un chalet que se vende por 220.000 euros, se asemeja al tráiler de una película de terror. Nada más cerca de la realidad tal y como explica el director del corto:

“Estaba buscando una casa de las que me dan miedo a mí, en plan años 70, tipo 'Amityville' (la original) o 'El Exorcista' y un día me acordé que los padres de una compañera de trabajo tenían una en la que había estado muchos años antes. Apenas la recordaba, pero cuando la vi inmediatamente me di cuenta de que era "la casa".

Leonato se topó con el tuit de Horror Losers y no dudó en aclarar la historia que había detrás del vídeo. Las imágenes del anuncio tienen ese aura de terror y miedo porque se trata de las pruebas de cámara que filmó el director para ver cómo quedaban en plano algunos de los escenarios que tenía en mente. Posteriormente, el color de éstas fue tratado en postproducción para darle un tono más frío y simular el suspense que quería transmitir.

Sin embargo, el fuerte viento que se escucha de fondo y la respiración del propio Marco hacen que se acentúe todavía más el relato del miedo: "era un día en el que hacía muchísimo viento y el cielo estaba muy nublado. Grabé las imágenes yo solo y el ruido de mi respiración era por el esfuerzo que tuve que hacer para sujetar la cámara con el steadycam durante horas", explica Marco.

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