Horacio Zeballos, de 31 años, está disputando sus últimas temporadas como tenista profesional. Por eso, está decidido a disfrutarlas y que nada empañe su día a día, ni siquiera una dura derrota. El mejor ejemplo de dio hoy: después de caer frente a Novak Djokovic, el marplatense se acercó al banco de su rival y le pidió una selfie.
El argentino, N°71 del mundo, perdió sin atenuantes ante el N°2 por 6-3 y 6-4 en una hora y 11 minutos, en un encuentro válido por la segunda rueda del ATP de Doha, Qatar. Pero antes de salir del court, quiso cumplir un sueño y le pidió a Nole tomarse una fotografía juntos. ¿Qué hizo el serbio? Aceptó y posó con una enorme sonrisa, como si a su juego preferido lo hubieran llamado.