Antes de la explosión el ARA San Juan se sumergió para evitar olas de 6 metros

Un exjefe de submarinos reveló que en la última comunicación con el submarino ARA San Juan, mantenida el 15 de noviembre, el capitán de la embarcación decidió bajar a 40 metros de profundidad para evitar olas de 6 metros y tratar de reparar las baterías dañadas por el agua. La nave iba rumbo a Mar del Plata a 5 nudos de velocidad.

La última vez que el submarino ARA San Juan se comunicó con la Armada Argentina fue el 15 de noviembre del año pasado. La información sobre lo que pasó con la embarcación es casi nula, pero el descargo de un exjefe de submarinos reveló las últimas horas de la nave.

Es que según la comunicación cifrada, los 44 tripulantes estaban “fatigados” tras haber soportado una tormenta con olas de hasta 6 metros en la superficie, por lo cual su comandante ordenó bajar a 40 metros de profundidad, viajando mar adentro, para tratar de reparar una parte de las baterías y descansar.

Según Clarín, en el último mensaje cifrado del submarino ARA San Juan, enviado por el teniente de navío Fernando Villarreal, a la Central de Comunicaciones de Submarinos también se informó que a esa hora “estaban a plano de periscopio”, es decir con ese mástil sobre la superficie del mar y “propulsado con circuito dividido” porque habían desconectado las baterías de la proa de la nave por “cortocircuito y principio de incendio”. En ese mensaje también se dijo que iba rumbo a Mar del Plata y a 5 nudos de velocidad.

Además, el comandante del ARA San Juan, Pedro Fernández, informaba que “tenía intenciones de descansar porque el temporal los había castigado durante la navegación en superficie de la noche anterior” y que “luego irían a plano 40 para entrar al tanque de baterías 3 y evaluar daños”.

La explosión que provocó la tragedia se detectó a las 10.31 del 15 de noviembre. Por lo tanto, se presume que el submarino explotó por el hidrógeno que liberaron las baterías afectadas por el agua de mar, que había entrado por el Snorkel, a 40 metros de profundidad y luego de los 300 metros se empezó a estrujar como una lata de aluminio por la presión del mar.

Villarreal y el suspendido jefe de Alistamiento y Adiestramiento Naval, Luis López Mazzeo, presentaron sendos descargo contra el sumario elaborado por el exjefe de la Armada, Marcelo Srur, quien los acusó de haber permitido zarpar al ARA San Juan, desde el puerto de Ushuaia, a pesar de que registraba supuestas “severas anomalías”.

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