Argentina cobró los gastos de persecución a un buque chino en cercanías de Comodoro

La nave fue perseguida el 21 de febrero por un guardacostas y un avión de Prefectura a la altura del golfo San Jorge. La empresa armadora del buque tuvo que pagar 500 mil pesos en gastos según dispuso la Justicia Federal, además de una multa de 7,5 millones de pesos que le impuso la Subsecretaría de Pesca.

El Estado recuperó 500 mil pesos que gastó en la persecución del buque chino Jing Yuan 626, detectado por la Prefectura Naval Argentina el 21 de febrero, cuando pescaba ilegalmente dentro de la Zona Económica Exclusiva. Es la primera vez que la Argentina consigue un resarcimiento de esas características.

La jueza federal de Comodoro Rivadavia, Eva Parcio de Seleme, dispuso a principios de marzo la captura internacional del buque chino mencionado y de cuatro barcos de la misma bandera que, en una peligrosa maniobra, se acercaron al lugar e intentaron cercar y colisionar al guardacostas de Prefectura, poniendo en riesgo la vida de la tripulación.

Finalmente se efectivizó el pago del medio millón de pesos que la empresa armadora Yantai Jingyuan Fisheries debía abonar a la Prefectura por los gastos ocasionados en el operativo de persecución realizado por el guardacostas GC-24 Mantilla y el avión patrullero marítimo de la institución. Además, la empresa había abonado la multa de más $7.500.000 impuesta por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura.

El Jing Yuan 626 había sido detectado pescando a la altura del golfo San Jorge, por lo que Prefectura activó el protocolo para detenerlo. El buque chino apagó todas sus luces y comenzó a navegar hacia aguas internacionales con la intención de escapar.

El capitán del guardacostas comenzó la persecución del pesquero. Sin embargo, la nave asiática no acató la orden, por lo que se efectuaron disparos intimidatorios para evitar que continuara la navegación.

Cuando se desarrollaba el operativo, se acercaron a la zona otros cuatro buques que realizaron peligrosas maniobras e intentos de colisión para impedir que el Jing Yuan 626 fuera detenido.

Luego de casi ocho horas de un seguimiento, que se extendió por más de 130 kilómetros, se ordenó interrumpir la persecución debido a las malas condiciones meteorológicas y la trayectoria del buque infractor y del guardacostas, y a que, concretamente, la nave china se refugió en la zona de exclusión dispuesta en torno a Malvinas.

El 14 de marzo de 2016 la Prefectura Naval había hundido un barco chino que pescaba ilegalmente en la Zona Económica Exclusiva Argentina, a la altura de Puerto Madryn, y detuvo a los integrantes de la tripulación.

Esa fue el segundo incidente con barcos chinos en el Mar Argentino en pocas semanas, ya que a fines de febrero de ese mismo año la fuerza de seguridad había tenido que disparar para que otro buque de ese país (identificado como Hua Li 8) que pescaba calamares a la altura del golfo San Jorge abandonara las aguas nacionales.

Al buque hundido se lo detectó en plena tarea de pesca y fue advertido para que detuviera su marcha. Ante la negativa, se inició una persecución que terminó con el hundimiento del pesquero. “Sus tripulantes fueron rescatados con vida”, había informado Prefectura.

En esa oportunidad, el operativo estuvo a cargo del guardacostas GC-28 Prefecto Derbes, que persiguió al buque Lu Yan Yuan cuando pescaba ilegalmente en la zona de Puerto Madryn. Tras dispararle, el buque emprendió su huida hacia aguas internacionales con las luces apagadas.

El capitán detuvo la navegación porque el barco empezaba a hundirse y la tripulación lo abandonó. El Derbes rescató entonces a todos los pescadores.

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