La víctima reveló a El Diario que amplió sus declaraciones sobre el hecho que ocurrió el año pasado en Corcovado cuando Barbato era presidente de Lotería y ella trabajaba en ese lugar. “El hecho de violencia ocurrió, me fracturó dos costillas, tuve hundimiento de esternón y luxación de hombros de los cuales ha quedado secuelas”, dijo.
Patterson lamentó que sean tan pocas las personas que se animen a denunciar, ya que “les pasa a todas las víctimas que deben volver a declarar y es un escrutinio constante sobre la palabra de uno”.
Agregó que no es fácil hacer una denuncia cuando se tiene un afecto a la otra persona. “Este hecho me ha perjudicado bastante porque me costó reponerme, hubo una prohibición de acercamiento porque sucedieron cosas, también una consigna policial por mucho tiempo fuera de mi casa y actualmente la policía de Gaiman está pendiente del tema. Además, mi familia me ayudó mucho”, contó.
Patterson, que es coordinadora en Chubut de la ONG Grooming Argentina, dijo que en este momento no tiene miedo, pero que el hecho le afectó psicológicamente. “Ayudar a muchas personas por distintos casos de grooming me sacó de esa situación de crisis en la que padece cualquier persona que haya sufrido violencia de género”, reveló.