La Copa del Mundo de 2026 sigue regalando episodios de puro drama, infarto y giros de guion cinematográficos en sus rondas de eliminación directa. En una noche que quedará grabada en los libros de oro del torneo, la Selección de Bélgica selló una clasificación milagrosa a los octavos de final tras imponerse por tres goles a dos a un combativo combinado de Senegal. El encuentro, disputado en el Seattle Stadium, se resolvió en el minuto 126 de una prórroga agónica gracias a la intervención del VAR y a la tremenda frialdad de los ejecutores europeos.
El combinado africano completó un auténtico partidazo durante prácticamente los noventa minutos reglamentarios, desarbolando por completo el planteamiento táctico propuesto por el seleccionador belga, Rudi.
La escuadra de los Leones de la Teranga dominaba cómodamente el marcador con una ventaja de dos goles frente a una Bélgica desastrosa, gris y sin ideas en la circulación. Sin embargo, cuando la eliminación europea parecía un hecho consumado, emergió la mística de los Diablos Rojos en un cierre de partido inverosímil.
En el minuto 87, el incombustible Romelu Lukaku cazó un balón en el área tras una jugada afortunada para recortar distancias y poner la emoción en el tramo final. Lejos de quedar en una simple anécdota, el gol espoleó a los belgas, quienes aprovecharon los siete minutos de tiempo añadido en Washington.
En el 89, un clamoroso error del guardameta senegalés en una salida aérea permitió a Youri Tielemans conectar un testarazo inapelable a las mallas, firmando un empate a dos que forzó la prórroga ante la incredulidad del banquillo africano.
El tiempo extra mantuvo la tónica de desgaste físico extremo e igualdad sobre el verde. Con la fatiga haciendo mella, los seleccionadores movieron sus piezas: Senegal agotó sus ventanas dando entrada a hombres como Nicolas Jackson y Sapoko tras retirar a sus estrellas exhaustas, como Sadio Mané. Por su parte, Rudi refrescó la medular belga retirando a Leandro Trossard para blindar la zona con Amadou Onana.
Cuando el partido parecía abocado irremediablemente a la tanda de penaltis tras un aviso al travesaño por parte de Dodi Lukebakio en el 117, la polémica y el VAR hicieron acto de presencia en la Costa Oeste.
En el minuto 118, el colegiado fue reclamado por la mesa de control de vídeo para revisar una acción dentro del área senegalesa. Tras repasar las imágenes en la pantalla, el árbitro decretó una pena máxima definitiva.
Aunque en primera instancia todo apuntaba a que Lukaku asumiría la responsabilidad, fue finalmente Youri Tielemans quien plantó el esférico en el punto de castigo en el minuto 120+6'.
Con una sangre fría envidiable, el centrocampista engañó por completo al portero africano para certificar el definitivo 3-2, haciendo estériles los últimos cuatro minutos de descuento añadidos a la desesperada por Senegal. Bélgica sobrevive al abismo en este julio de 2026 y ya se enfoca en la siguiente fase eliminatoria.