Vivían en un tráiler que solía utilizarse para trasladar caballos. No tenían agua potable y presentaban cuadros de deshidratación, junto a otros problemas de salud. Les prometieron una asistencia diaria, pero los abandonaron durante tres semanas en el medio del campo. La Policía del Chubut identificó a un total de 23 trabajadores que fueron perjudicados por la situación.