La medida, impulsada por la Asociación de Cirujanos, responde a reclamos por mejoras laborales y salariales, y afecta el funcionamiento habitual del sistema sanitario, que por el momento solo garantiza intervenciones de urgencia, con modalidades que varían según cada localidad.
Desde el Ejecutivo, la subsecretaria de Salud, Anabel Peña, confirmó que se mantienen instancias de diálogo con el sector para intentar normalizar la situación. “Estamos en conversación, buscando un equilibrio entre la necesidad de asistencia y los requerimientos de los profesionales”, sostuvo.
Un sistema con atención restringida
Actualmente, los mayores inconvenientes se registran en los hospitales cabecera, donde funcionan los servicios quirúrgicos. A esto se suma una contingencia en algunos quirófanos, lo que obligó a concentrar las cirugías de urgencia en sectores específicos.
Peña explicó que, si bien se analizan los planteos del sector, los aumentos salariales deben tratarse dentro del marco paritario: “No podemos resolver incrementos de manera directa, porque el sistema se rige por convenios colectivos”.
Negociaciones abiertas
La funcionaria reconoció la complejidad del escenario y remarcó la necesidad de encontrar acuerdos que no perjudiquen ni a los pacientes ni a los profesionales. “Tenemos que garantizar la atención y también cuidar al recurso humano”, indicó.
Por el momento, las negociaciones continúan sin una definición concreta, mientras el sistema de salud provincial sigue funcionando con limitaciones y a la espera de una solución que permita retomar la actividad normal.