Comuna de Cañadón entregó busto de Güemes a los residentes salteños

La evocación del Bicentenario del paso a la inmortalidad del General Miguel Martín de Güemes tuvo especiales connotaciones en Cañadón Seco, donde su busto engalana la Plaza de los Compadres de la Independencia junto las figuras de otros dos próceres de nuestra nacionalidad, la de los Generales José de San Martín y Manuel Belgrano.

El Presidente de la Comisión de Fomento, Jorge Soloaga hizo entrega de una réplica del busto de quien fuera protagonista del proyecto emancipador luchando en la frontera norte contra las tropas realistas españolas, al Centro de Residente Salteños de Caleta Olivia.

El acto institucional se desarrolló bajo los protocolos de bioseguridad preventivos a la pandemia del Coronavirus, por lo cual se restringió la asistencia a personal esencial de la comuna y a invitados especiales.

Se entonó el Himno Nacional, se colocó el farol de luz que reemplaza a las ofrendas florales y se escuchó una invocación religiosa a cargo del diácono Mario Sosa, tras lo cual Soloaga pronunció un encendido discurso.

En el epilogo, se presentó un numero artístico a cargo de integrantes del Centro Salteño que preside José Lera, quienes interpretaron una zamba norteña y recibieron un fuerte aplauso.

SEMBLANZA

En alocución, el jefe comunal resaltó que el dogma que nos legó Martín Miguel de Güemes “representa la lucha permanente por la justicia, por el trato inhumano al gauchaje, a los pobres, a los desheredados de la tierra y a los pueblos originarios”.

Luego, haciendo un paralelismo como San Martín y Belgrano, afirmó que “siempre habrá alguien como él” y por ello, el presente que la comuna entregaba a residentes salteños tenía entre otros objetivos, procurar que la figura de Güemes “nos siga guiando en esa simbología imprescindible para la vida de los pueblos”.

Puso también de relieve que en esta fecha especial es menester ponderar en tiempo pasado, presente y futuro la figura legendaria de prócer que no solo se limita a su lucha por la Independencia nacional.

Es que, rememoró, también tuvo que enfrentar “a los cajetillas criollos comerciantes que empezaban a manejar los extraordinarios ingresos de la Aduana de aquellos tiempos y hasta se atribuyeron la facultad de nombrar por propia cuenta a gobernadores y otros funcionarios.

Fue por ello que, puntualizó, se produjo la inevitable rebelión los pueblos del interior contra esos delegados del puerto central y consecuentemente contra los comerciantes que seguían respondiendo a naciones y monopolios imperialistas como el de la Gran Bretaña.

De allí que, sostuvo, Miguel Martín de Güemes fue uno de esos ejemplos “de rebelión y rebeldía contra la explotación inhumana de los sectores populares” porque interpretó que la lucha no solo debía limitarse a la guerra por la Independencia, sino también contra oligarquías provincianas de aquellos tiempos y contra “pérfidos personajes” de ese puerto que avasallaba los intereses del interior.

Finalmente instó a reivindicar de manera permanente su figura “como lo hacemos nosotros desde este bendito pueblo de Cañadón” y cerró su discurso con una metáfora expresando que “lo emboscaron los de siempre, los de ayer y los de hoy, una casta de oligarcas” pero “lo veneran los humildes”.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico