Con un gol agónico, Inglaterra ganó y volverá a jugar la final

Con un gol agónico, Inglaterra le ganó a Países Bajos y volverá a jugar la final de la Eurocopa. Watkins puso el 2-1 ante Países Bajos sobre la hora.

Otra vez sufrido. Difícil. Sin muestras de un gran juego y justo sobre el final del partido. Inglaterra mejoró ligeramente ante Países Bajos, pero se encontró con la victoria sobre la hora: Ollie Watkins, el delantero que es compañero del Dibu Martínez en el Aston Villa, le dio el triunfo a los ingleses por 2-1 ante los neerlandeses. Segunda final consecutiva para los Three Lions (en 2021 perdieron por penales ante Italia), que llegan hasta esta instancia con victorias mínimas en cada mata-mata.

Otro partido que le costó a los ingleses porque Países Bajos logró ponerse en ventaja en cuestión de seis minutos con un golazo de Xavi Simons. Un gancho veloz a Inglaterra que fue costumbre en esta Euro: ya había empezado abajo en las dos series anteriores también. Pero como ante Suiza en los cuartos, la respuesta fue rápida porque Harry Kane (ya había advertido con dos remates) logró igualar el encuentro a los 17' con un penal que el árbitro cobró tras revisarlo en el VAR.

Ese empate animó aún más a los ingleses, que supieron someter a Países Bajos en toda la primera mitad con la paciente circulación de la pelota y aprovechándose de los marcados espacios que su rival dejaba entre la línea de sus defensores y la de sus volantes. De hecho, justo ahí se metía Phil Foden, quien fue un peligro para los neerlandeses con dos remates claros en la primera mitad.

El dominio de Inglaterra era tan notable que, tras la lesión de Memphis Depay en media hora de juego, Ronald Koeman optó por reemplazarlo con un volante defensivo como Joey Veerman y no por otro delantero. Ese cambio mermó los ataques neerlandeses, pero ayudó a controlar mejor las llegadas de su rival, sobre todo en la segunda mitad.

Es que Inglaterra perdió gran parte del ímpetu con el que iba al ataque en la primera parte. A pesar de haberse adueñado de la posesión también en el segundo tiempo (el total resultó en un 58% sobre un 42% a favor de los ingleses), fue Países Bajos el que mejor jugó esa mitad. Tuvo en los pies de Virgil Van Dijk su chance más clara para ponerse en ventaja, pero Jordan Pickford, con una gran atajada, se la negó.

La energía de los de Gareth Southgate volvió recién en los últimos diez minutos, con un gol que le anularon a Bukayo Saka por offside. Pero fueron dos cambios los que transformaron por completo a los Three Lions.

A los 80' entraron Cole Palmer y Watkins por Foden y Kane. La joven revelación del Chelsea y el crack del Aston Villa. Dos ingresos que volvieron a meter en partido a Inglaterra, que tenía apenas un remate en todos esos 45 minutos. ¿El segundo tiro? El gol de la victoria, fabricado por los dos que recién pisaban la cancha.

Pase de Palmer a una buena diagonal de Watkins (elegido figura del encuentro), quien la acomodó para su derecha y sacó un remate cruzado para poner el 2-1 del triunfo a los 90 minutos exactos. Estalló el grito inglés en la ciudad alemana de Dortmund, porque no hubo más para hacer por parte de Países Bajos, que no encontró ninguna chance en los minutos adicionales. Otra final para Inglaterra, que le ganó con un 2-1 agónico a Eslovaquia en octavos: por penales a Suiza en cuartos y, ahora, con otro 2-1 sobre la hora a los neerlandeses en la semi.

Así, el domingo 14 de julio, Inglaterra se verá las caras ante España en el Estadio Olímpico de Berlín (16:00 hora argentina), por un trofeo que tiene un valor completamente distinto para ambos: podría ser el primero de los ingleses, o el cuarto de los españoles (ganaron en 1964, 2008 y 2012), máximos campeones de este certamen junto a Alemania.

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