Este jueves, el Tribunal de Primera Instancia de Pristina, en República de Kosovo, condenó a Endrit Nika, pareja y femicida de María Clara Urdangaray, a 18 años de prisión. El europeo asesinó a la argentina el 1º de agosto de 2023 en un hotel y la familia de la víctima aseguró que apelarán el fallo para una pena mayor.
Los jueces Gazmend Bahtiri, Gëzim Ademi y Alltën Murseli tomaron en cuenta pruebas testimoniales, resultados de pericias y otros elementos incorporados al expediente durante la investigación que posibilitaron la reconstrucción del hecho. Finalmente, los magistrados hallaron culpable al hombre por el delito de homicidio agravado.
La familia de la joven de 27 años, oriunda de la ciudad de La Plata, aceptó y celebró la resolución judicial por el crimen de María Clara, pero aseguraron que apelarán por un castigo mayor para el femicida nacido en Kosovo y criado en Suiza. El padre de la víctima, Facundo Urdangaray, afirmó que “cuando supimos la noticia, movimos cielo y tierra hasta llegar a este punto”. Y consideró: “fue algo muy grave y no podían tapar el sol con el dedo”.
Facundo Urdangaray y Magdalena Delmonte, la madre de la víctima, estuvieron presentes durante todas las instancias del juicio en Pristina, donde fue asesinada su hija. “Se sorprendieron cuando nos vieron en la audiencia de alegatos” expresó el padre sobre las reacciones del Tribunal. Respecto a la próxima apelación del caso, la familia de la víctima explicó que “es tiempo de rearmarse y volver a la carga con más energía”.
Los familiares de la víctima fueron parte de la querella y estuvieron representados por el abogado local Betim Shala, mientras que el acusado era defendido por Drilon Imeri. Delmonte señaló a los medios argentinos que las pruebas recolectadas y tratadas durante el proceso judicial “son contundentes, todas tienen sustento científico”.
Además el fiscal estatal Armend Hamiti solicitó que el kosovar de 34 años sea condenado a prisión perpetua en la audiencia de alegatos. Al tomar la palabra, el fiscal aseguró que se trató de una “historia de violencia, control y tragedia personal” y que el responsable era el único acusado. Además consideró que el fallo contra el femicida podría demostrar que la vida de María Clara Urdangaray tuvo valor.
El femicidio
En la madrugada del 1º de agosto de 2023 María Clara Urdangaray estaba en un hotel de Kosovo Polje para ir al casamiento del hermano de su pareja. De acuerdo con la acusación, Nika y Urdangaray tuvieron una discusión en su habitación, él abusó sexualmente de ella y finalmente la tiró por la ventana desde el sexto piso del hotel. Ella fue trasladada al Centro Clínico de la Universidad de Kosovo, pero allí solo constataron su fallecimiento. Recién tres días después del hecho, Endrit Nika fue detenido y desde ese momento esperó el veredicto final privado de su libertad.
La historia de María Clara
La joven platense se había mudado el 1º de noviembre de 2022 a España “en busca de un futuro mejor”, tal cual indicó su padre. “Estuvo viviendo dos o tres meses en Barcelona hasta que conoció a este hombre y se fueron a vivir juntos a Suiza”, explicó Facundo Urdangaray.
La platense de 27 años estuvo de novia con el hombre nacido en Kosovo 4 meses, todos ellos sin salir de Suiza hasta que fue a Kosovo junto con Endrit Nika por el casamiento del hermano de él. “Ella nos mandó videos de la fiesta de casamiento en la que estuvo. Se la veía bien, feliz”, advirtió Facundo Urdangaray sobre la última vez que supo de su hija. La familia se enteró de lo sucedido gracias a una amiga de la joven que vivía en Barcelona y que se enteró por los medios de comunicación españoles sobre el femicidio de María Clara Urdangaray.
Magdalena Delmonte y Facundo Urdangaray se contactaron con Cancillería para corroborar si se trataba de su hija. “Nos han demostrado un cariño enorme, una preocupación por traer a nuestra hija y están haciendo todo lo que está a su alcance”, dijo el hombre sobre las autoridades de la entidad estatal, luego de la primera semana. Al confirmar el fallecimiento de María Clara comenzaron a pedir ayudas económicas para viajar a Kosovo, traer el cuerpo de María Clara a la Argentina y, un tiempo después, participar de las instancias judiciales en donde pidieron justicia por su hija.
“Hay pruebas muy contundentes de que a mi hija la asesinaron. Me da un poco de tranquilidad saber que esa persona no va a ver la luz del día, que es por lo que yo me voy a ocupar después de que logre traer a mi hija al país”, dijo el padre al comienzo de la investigación. Entre las pruebas se encontraron signos de forcejeos en los brazos de María Clara Urdangaray que no provenían de la caída.